tribuna

Por la intermodalidad – Por Carmelo Peña Bello

El pasado domingo 2 de agosto en este diario y ocupando las paginas 20 y 21 se recogía una amplia entrevista a Dámaso Arteaga, concejal de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Santa Cruz, que repite en esta legislatura gestionando, entre otras competencias, el servicio urbano de guaguas y el taxi. Despertó mi curiosidad el hecho de que, sin alcanzar a entenderlo, aquellos compañeros taxistas que comentaban, las que parecen ser sus declaraciones en relación al servicio publico de transporte de viajeros, particularmente sobre el taxi, coincidían en que les venían a la mente una conocida marca de equipos informáticos, que ahora no recuerdo, y lo que sí destacaban es la gran labor de apoyo al servicio de guaguas que realiza este Ayuntamiento financiando el 80% del servicio urbano que presta TITSA, aportando 18 millones de euros, además de los 5 millones que, según nuestro concejal, se recauda por billetaje anualmente junto a su propósito de seguir estrenando guaguas.
Es evidente para los que compartimos vial con las guaguas que esto no podía ser de otra forma cuando comprobamos a diario como dos, tres y hasta cuatro guaguas compiten por acceder a determinadas paradas por estar sobrepuestos los recorridos y horarios de sus líneas, merma su demanda y se manifiestan quejas de sus usuarios por inadecuada programación de frecuencias de paso.

También llama la atención a mis compañeros la preocupación de nuestro concejal ante lo que parece ser un hecho: el que los taxistas estaríamos teniendo dificultad para llevar nuestras propias cuentas de empresa y se propone formarnos. En este sentido, quizás se plantee que compartamos aula con algún funcionario que no acaba, al parecer, de entender las suyas, las de nuestro concejal, al igual que algunas de sus manifestaciones o actuaciones y así sirva de ejemplo el tema de la Casa Siliuto que, como explica el edil, respondería a decisiones colegiadas y no de gestión en la que todos los partidos apoyan conforme a informe de intervención; por lo que digo yo, por qué tendrían que adjuntar los funcionarios al expediente informes contradictorios. ¿Más papeles para qué? En cualquier caso y referente al taxi, como recomendaría un letrado prudente, sobre valorar las que parecen afirmaciones de Dámaso sobre que se habría sacado adelante la ordenanza y que se ha pactado la ratio de 732, entendemos que solo son necesarias 732 licencias de taxi para Santa Cruz, lo dejo en señalar “no es exacto “, y sobre que para octubre tendremos nueva configuración de Mesa del Taxi, sospechamos con poco mas de dos de las hasta trece asociaciones que participaban, también me planteo ¿para qué?, si aún al menos algunos representantes de los taxistas no hemos recibido formación de parte de nuestro concejal y si dios quiere no habremos de lamentar ningún fallecimiento de taxista desesperado aunque se los haya obviado ya por cinco meses para octubre. Por cierto, empiezo a recordar la marca de equipos informáticos que viene a la mente de mis compañeros, creo se representa por dos letras y son iniciales de vocablos anglosajones, para que luego diga nuestro concejal que a los taxistas nos faltan nociones básicas de inglés.

*PRESIDENTE DE LA UTAT