TENERIFE

Potencian la conservación del matorral de la cumbre en el Teide

Uno de los trabajos previstos es plantar en zonas de Las Cañadas donde sea necesaria la restauración. / DA
Uno de los trabajos previstos es plantar en zonas de Las Cañadas donde sea necesaria la restauración. / DA

Los trabajos de conservación y mejora del matorral de la cumbre del Parque Nacional del Teide serán una realidad el presente ejercicio y en el próximo 2016 gracias a la orden firmada ayer por la consejera de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad del Gobierno de Canarias, Nieves Lady Barreto, que pretende, entre otros aspectos, cumplir con las recomendaciones del Consejo de Europa para la renovación anual del Diploma Europeo otorgado al Parque Nacional del Teide, informó el departamento regional en un comunicado de prensa.

En los últimos años se ha desarrollado una importante línea de trabajo destinada a incrementar el nivel de conocimiento sobre el funcionamiento ecológico del matorral orófilo de Tenerife y, en especial, sobre la verdadera incidencia de los herbívoros introducidos (conejo y muflón) en la vegetación del Parque Nacional.

En este sentido, el objeto principal de la tarea a desarrollar es regular la ejecución de las actividades de conservación y mejora del matorral de cumbre del Parque Nacional del Teide para mejorar el estado de conservación y lograr la recuperación de las zonas desnaturalizadas o afectadas por las incidencias de los animales herbívoros mencionados.

Entre otras tareas, para avanzar en la conservación de la flora del parque, se recolectarán las semillas de la mayor parte de las especies vegetales y, especialmente, aquellas que tengan carácter endémico, para obtener, en vivero, la cantidad suficiente de ejemplares para poder abordar en el futuro tareas de restauración. Asimismo, se dotará al Parque Nacional del Teide de un banco de semillas suficiente para mantener las distintas áreas del mismo. Una vez se cuente con el material obtenido en el vivero, se procederá a plantar en zonas del parque en las que previamente se hayan realizado restauraciones, en zonas afectadas por incendios y en sectores donde sea necesaria una restauración porque se trata de espacios degradados, bien por la calidad de los suelos, por la acción humana o por la excesiva actividad de los conejos y los muflones.