santa cruz de tenerife

Treinta años y todo sigue casi igual

El parque de Santa Bárbara, en la calle Ramiro de Maeztu, presentó este estado durante semanas. / FRAN PALLERO
El parque de Santa Bárbara, en la calle Ramiro de Maeztu, presentó este estado durante semanas. / FRAN PALLERO

Hay problemas en una ciudad que parecen eternizarse. Uno de los más repetidos y que más quejas provoca es el de la limpieza, una reclamación que en Santa Cruz parece común entre los distintos barrios. Al menos en uno de estos esa queja se remonta nada más y nada menos que a 31 años atrás. El 29 de enero de 1984 DIARIO DE AVISOS publicaba en sus páginas de Local la protesta de los vecinos de la zona que abarca desde las barriadas de La Candelaria, CEPSA, José Antonio y Los Gladiolos, por lo que consideraban el abandono al que estaban sometidos por el Ayuntamiento. Falta de equipamiento, cortes de agua y sobre todo acumulación de basuras, centraban sus protestas. Entonces, el mítico dirigente vecinal recientemente fallecido Luis Celso García era la voz cantante de ese reportaje de denuncia. 30 años después, su hijo, Samuel García, al frente de la Asociación de Vecinos Azorín, eleva hasta al Ayuntamiento de Santa Cruz la misma queja, la falta de limpieza, asegurando que “pasan semanas” sin que aparezcan los servicios de limpieza. García pide para este barrio la atención que se merece, “es un punto sensible, situado a la entrada de la ciudad y por donde transitan a diario cientos de personas que acuden al servicio que presta el albergue y que además cuenta con un asentamiento de chabolas al lado del Pancho Camurria”.

Visita

El presidente, acompañado por el vocal de la asociación, Ángel Brito y por el secretario, Antonio Rodríguez, acompañaron hace unas semanas a la concejal del Distrito Salud-La Salle, Yolanda Moliné, y al edil de Accesibilidad, Carlos Correa, por los calles del barrio para mostrarles la situación de abandono que aseguran sufrir respecto a la limpieza. “Todos pagamos 97 euros por el recibo de basuras y limpieza, pero parece que los del centro de Santa Cruz pagan más porque por allí limpian a diario y por aquí pueden pasar semanas para ver una cuadrilla de limpieza”, se lamenta García.

Brito añade que por el parque de Santa Bárbara, justo al lado de la autopista, “hace siglos que Urbaser Jardines no se molesta en pasar a podar las palmeras y no hablemos de la limpieza, las basuras se pueden pasar semanas y nadie las recoge”.

García detalla que durante la visita de hace unas semanas junto a los concejales, aprovecharon para pedirles cosas tan simples como que limpien los contenedores para que no desprendan mal olor o que se coloque un chorro en el parque para que las personas que viven al lado del Pancho Camurria puedan surtirse. “Hasta ahora iban a la gasolinera que hay aquí al lado a buscar el agua, pero ya se las han quitado”, explica García. “Ahora es el albergue el que se la está proporcionando, por eso pedimos que se ponga el chorro”, añade.

La concejal se comprometió durante la visita a enviar a las cuadrillas propias del Distrito para hacer una batida por la zona hasta que se pudiera trasladar a Urbaser la situación. García ha elevado ya varias quejas al Ayuntamiento y, aunque admite que la edil cumplió y envío la cuadrilla, fue un día y ya está todo igual. “Estamos pensando en presentar otro escrito”, explica. En las denuncias presentadas, la Asociación de Vecinos Azorín detalla las principales deficiencias. Así las calles más afectadas son las de Valle-Inclán, en la que se localizan los jardines de los edificios de Los Verodes, pegado a Benito Pérez Armas, con bastante basuras en los jardines. También la calle Azorín y Francisco Escolar, con presencia de vegetación por la calzada y las aceras y basuras, así como en la Ramiro de Maeztu.