PROSPECCIONES DE REPSOL

El tribunal marítimo avala las protestas de Greenpeace

Choque entre la Armada y Greenpeace junto al buque de Repsol. / DA
Choque entre la Armada y Greenpeace junto al buque de Repsol. / DA

El Tribunal de arbitraje sobre el Derecho Internacional del Mar , dependiente de la ONU, ha concluido que “la protesta en el mar es una actividad lícita en relación con la libertad de navegación”, por lo que descarta que los actos de Greenpeace contra prospecciones petroleras sean piratería, informó el grupo ecologista.

Esta corte internacional resuelve así una denuncia interpuesta por Greenpeace contra Rusia por el abordaje y detención del Arctic Sunrise en el Ártico y la detención de 28 activistas y dos periodistas, y que el tribunal considera que fue ilegal, en una decisión que la organización ecologista extrapola a su protesta contra los sondeos de Repsol en Canarias, en los que también se le acusa de piratería.

Tras la resolución de este tribunal, la ONG lamenta que la Fiscalía española, “a través de un informe de la Armada, acuse a una activista, Matilde Brunetti, de piratería por protestar contra las prospecciones que Repsol llevó a cabo el pasado otoño en Canarias”, y en la que resultó herida por la hélice de una lancha de la Armada Española. “No sabemos aún si Rusia cumplirá con la sentencia e indemnizará a los activistas, a Holanda y a Greenpeace por los daños morales y materiales causados; lo que sí sabemos es que se sienta un precedente importantísimo para la protesta pacífica en alta mar; una sentencia que las autoridades españolas deberían leer detenidamente”, expone Greenpeace en su web.

El barco rompehielos de la ONG protestaba “de forma pacífica” contra la empresa Gazprom, que lidera la extracción de petróleo en el Ártico. En los meses que duró la detención ilegal, las acusaciones de piratería, de vandalismo e incluso de llevar drogas a bordo aparecían en los medios de comunicación rusos, acusaciones que llevaban una pena mínima de siete años de prisión para los activistas. Una amnistía de Putin, antes de los Juegos Olímpicos de Invierno, liberaba sin retirar los cargos a los activistas y a los periodistas, recordó Greenpeace.