TENERIFE

El turismo ruso cae en la Isla el 48% en el primer semestre del año

La gran mayoría de los visitantes del país del este de Europa se aloja en el Sur. / DA
La gran mayoría de los visitantes del país del este de Europa se aloja en el Sur. / DA

Si ya el pasado año se apreció un notable retroceso del turismo ruso que llegaba a la Isla, un mercado que en años anteriores registró importantes cifras, la caída se confirma en los seis primeros meses de este año. Aunque este descenso fue sufrido en las principales ciudades españolas que acogía el mercado, debido a la crisis económica y social en el país de la antigua Unión Soviética, Tenerife había resistido -hasta el momento- este desplome, con unas caídas no tan elevadas como otras localidades españolas.

Según los datos manejados por la entidad Turismo de Tenerife, dependiente del Cabildo, entre enero y junio de 2015 han arribado 42.781 turistas rusos, lo que supone un retroceso del 48% con respecto al mismo periodo del año anterior (82.184 personas). De esta manera, este mercado se sitúa en el puesto número 15 de países de origen de los turistas que llegaron a Tenerife en el primer semestre del año.

Por meses, enero ha sido el periodo que aglutinó el mayor número de visitantes del país del este, con 10.636 turistas, seguido por mayo y junio, ambos con más de 8.000. Por contra, febrero y marzo no lograron contabilizar 5.000 visitantes rusos en cada mes, lo que supone descensos de más del 50% con respecto al mismo periodo de 2014.

Resultan significativos los datos si se comparan con ejercicios anteriores, puesto que hasta 2014 el mercado ruso en la Isla registró unos crecimientos de en torno al 30% en los últimos cuatro años. El pasado año cerró con una caída del 7% de este mercado, mientras que en 2013 contabilizó un aumento del 32%, con más de 185.000 turistas rusos. En estos años de bonanza del mercado del este Tenerife acaparaba -sobre todo la zona Sur- el 97% de los visitantes de este país que arribaban anualmente a Canarias.

Pese a que el turista ruso no es de los más significativos en cifras globales de visitantes que llegan a Tenerife, ocupando en las mejores épocas la cuarta posición, su importancia radica en el volumen de ingresos que deja en la Isla, ya que se trata de un visitante con unos datos de gasto superiores a la media y de ahí su atractivo para el sector. De hecho, el gasto medio del ruso es aproximadamente superior en el 20% al gasto medio del extranjero y el 6,8% de los ingresos del turismo en la Isla procedía (a mediados del pasado año) de los visitantes de Rusia.

Las dificultades que atraviesa el país, con devaluaciones de su moneda, el descenso del precio del petróleo, la quiebra de operadores turísticos, la crisis de Crimea, las sanciones europeas derivadas de la crisis o las limitaciones al viaje de personal funcionario y militar, han sido en este último año los principales motivos que han provocado el retroceso del mercado.

En este sentido, el consejero de Turismo del Cabildo de Tenerife, Alberto Bernabé, hizo hincapié en que el retroceso sufrido está motivado por causas ajenas a la Isla, al igual que se mostró optimista con respecto al futuro. “Creo que el golpe económico y del rublo tendrá que estabilizarse y estoy seguro de que con la misma cadencia mejorará el número de visitantes rusos, aún así, este año no se observa recuperación”, argumentó. El consejero recordó que el “boom vino en los últimos años porque hubo una gran inteligencia por parte del empresariado de poner sus ojos en ese territorio, y decidieron explorar un mercado que casi no existía para Canarias”. Insistió en que “tan acertada fue la apuesta” que cuando se recibía en las Islas 100.000 rusos el 99% venía a Tenerife pese a haber probado otras islas. “El ruso se enamoró del Sur, este fue su producto estrella y lo que hizo que baje la cifra de visitantes es ajeno a la Isla”, defendió.