güímar

Acuerdo para desbloquear el ente de conservación del Polígono Industrial

Mari Brito, José Juan Lemes y Carmen Luisa Castro, ayer, durante la reunión en el Cabildo. | DA
Mari Brito, José Juan Lemes y Carmen Luisa Castro, ayer, durante la reunión en el Cabildo. | DA

Tal y como se había acordado antes de las elecciones del 24 de mayo, ayer se formalizó de manera oficial el acuerdo para desbloquear el servicio de mantenimiento del Polígono Industrial Valle de Güímar, tras una reunión en el Cabildo de todas las partes implicadas.

El acuerdo recoge que el Cabildo, aparte de hacerse cargo del emisario submarino, abonará anualmente 60.000 euros, mientras que los tres ayuntamientos que asumieron el Polígono hace dos años aportarán 25.000 euros cada uno, al igual que la asociación de empresarios.

A la reunión de ayer por la mañana asistieron Carlos Alonso, presidente del Cabildo; Efraín Medina, consejero insular de Industria; José Fernández, del Consejo Insular de Aguas; Raquel Malo y Ramón Villalba, presidenta y secretario de la asociación de empresarios del Polígono Valle de Güímar; la alcaldesa de Candelaria y el secretario de este Ayuntamiento, Mari Brito y Octavio Fernández, respectivamente; así como la alcaldesa de Güímar, Carmen Luisa Castro, y el alcalde de Arafo, José Juan Lemes. También estuvo presente Antonio Daroca, de la Junta de Compensación, anterior propietaria del Polígono y todavía no disuelta hasta que se formalice la entidad de conservación, motivo de discordia por unos estatutos que aprobaron los plenos municipales de Candelaria y Arafo y con los que no están de acuerdo ni Güímar ni los empresarios, que tras el acuerdo de ayer han salido fortalecidos.

Según indicó Carmen Luisa Castro, “la entidad de conservación requiere ahora de unos estatutos nuevos y una vez estén incorporados los secretarios de los tres ayuntamientos se comenzarán a redactar los mismos”, aunque mientras tanto ya se acordó destinar una partida anual de 160.000 euros, al menos durante cuatro años, para que el Polígono no siga deteriorándose después de haberse invertido en él más de ocho millones de euros, en unas obras que terminaron en junio de 2012, cuando se cumplían 40 años del nacimiento de un polígono que alberga en sus dos millones de metros cuadrados a cerca de 250 empresas y unos dos mil trabajadores.

La finalización de las obras y la recepción por parte de los ayuntamientos (julio de 2013) supuso el fin de la vida útil de la Asociación de Compensación, tras venderse todas las parcelas y naves promovidas. Sin embargo, los tres ayuntamientos y una representación de los empresarios, dos años después, no se han hecho cargo técnicamente del Polígono, al ser aceptada la moratoria propuesta por estos a la Asociación Mixta, que seguirá manteniendo los contratos de mantenimiento hasta que se cree la entidad de conservación, un proceso que ahora parece llegar a buen puerto, justo unas semanas después de que la alcaldesa de Güímar, Luisa Castro, pintara de azul el linde entre su municipio y Arafo para demostrar quién mantenía el Polígono y quién no. “Las líneas no se borrarán hasta que se cree la entidad de conservación”, insistía sonriente Carmen Luisa Castro tras el acuerdo.