puerto de la cruz

La apertura del centro de visitantes del Botánico sufre otro retraso

El pabellón de visitantes, con una superficie de 14.000 metros, supondrá un salto de calidad en la oferta. | DA
El pabellón de visitantes, con una superficie de 14.000 metros, supondrá un salto de calidad en la oferta. | DA

La apertura del centro de visitantes del Jardín Botánico de Puerto de la Cruz se espera desde hace años. En 2015, elecciones de por medio, iba a ser una realidad. Sin embargo, su inauguración ha vuelto a demorarse y se aplaza ahora hasta el primer trimestre de 2016, según confirma el director del recinto, Alfredo Reyes Betancort. Los técnicos del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), administración de la que depende el Jardín, valoran la recepción de esta obra, incluida en la tercera fase de ampliación, por parte del Ejecutivo regional porque a priori tenía defectos constructivos que hay que evaluar para que sean subsanados por la contrata.

Una vez que se estudie este documento, se decidirá la fecha exacta para recibir la obra. El siguiente paso que hay que acometer es sacar adelante la gestión de los servicios: un restaurante con terraza, una sala de proyecciones, otra de exposiciones, un aula de educación ambiental y una tienda de souvenirs, que se encuentran dentro de los 14.000 metros cuadrados que tiene el nuevo edificio.
Pero los plazos para lograrlo se encuentran muy ajustados. “Estamos casi en octubre y no sé hasta qué punto hay tiempo para elaborar el pliego de condiciones definitivo y sacarlo a concurso”, sostiene Reyes.

En su caso apuesta por hacerlo “cuanto antes”. Entre otros motivos porque su puesta en marcha “es importante para el Jardín, para el municipio y para Tenerife, dado que supondrá un salto de calidad en la oferta al público”. Ello tendrá repercusiones en el turismo internacional y en el local ya que se diseñarán actividades atractivas.

Según Reyes ya existe un borrador con el que se ha comenzado a trabajar. En base al mismo, se intenta buscar una empresa que tenga una “doble faceta”, por un lado, promocionar la parte turística y por otro, potenciar la actividad del Jardín Botánico con actividades culturales, desde charlas y exposiciones hasta proyecciones de películas y conciertos.

El Jardín Botánico es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad aunque en el siglo XIX fue el primero y una visita obligada para todas las personas que llegaban a la Isla dado la riqueza que alberga en su interior. Recibe una media de 200.000 visitantes pese a que en los años 2009 y 2010 hubo una “pequeña inflexión” que se ha recuperado, apunta Reyes.

Los primeros movimientos para hacer realidad el ambicioso proyecto de ampliación se dieron en 1991 con el cerramiento del recinto pero fue recién en mayo de 2007 cuando se iniciaron las obras del pabellón de visitantes, considerada como la parte más compleja. Sin embargo, ocho años después sigue sin poder abrir sus puertas y todavía falta una cuarta fase: la adecuación de parcelas para iniciar la plantación de nuevas especies.

Nueva especie adquirida por el Jardín Botánico. | DA
Nueva especie adquirida por el Jardín Botánico. | DA
Ampliar la flora para ganar tiempo
Pese a que la cuarta y última parte de la ampliación del Jardín Botánico no cuenta con financiación, sus responsables trabajan para que el horizonte no sea tan lejano. En este sentido, además de buscar recursos, este año se han adquirido nuevas especies como la Portlandia platantha, Aristolochia passiflorifolia, Erythrochiton brasiliensis y Chloroleucon tortum, que se encuentran en el vivero a la espera de ser plantadas, mientras que otras como la Cecropia glaziovii ya han corrido esa suerte y se puede ver a las orillas del foso. Lo mismo ocurre con la Diospyros nigra. Para Alfredo Reyes Betancort también es importante contar con nuevas especies, un objetivo que se ha logrado gracias a los contactos con otros jardines botánicos que han cedido las semillas.