tribuna

A la atención de la consejera de Educación – Sergio Medina Santana

Somos los padres de una adolescente con discapacidad física y psíquica, la cual se encuentra escolarizada en el Aula Enclave del I.E.S Domingo Pérez Minik, en La Laguna. Como corresponde a estas fechas, se inicia el curso escolar 2015/2016 en donde todo debería ser normalidad, exceptuando los especiales y típicos nervios de inicio de curso y las caras nuevas. Nos hemos presentamos el día 22 de septiembre en el centro para conocer al nuevo personal que se va a encargar de llevar las riendas del aula enclave y nos hemos llevado una gran sorpresa, pues hemos sido informados de que al personal adjunto del aula enclave se les ha reducido las horas de trabajo a 21 horas semanales, correspondiéndoles unas 4 horas y18 minutos por jornada laboral.

Parece que los padres nos quejamos por algo nimio: “¡Al final son solo 45 minutos!”. Pero no nos debemos dejar engañar por ese dato ya que esos 45 minutos se convierten en 900 minutos en un mes que se transforman en 15 horas. Es decir 3 días menos de clase al mes que cualquier otro menor en edad escolar, lo que se traduce en unos 23 días menos a lo largo del curso escolar. Es decir, un mes menos de clases. Sacadas las cuentas nos preguntamos ¿por qué? y… ¿de cuánto dinero estamos hablando que se ahorra la Consejería? Según las cuentas, se ahorran dos sueldos durante un mes al año.

Pues bien, no bastando con eso, nos llevamos otra gran sorpresa ese día, y no es otra que nuestra hija no tiene tutor aún y eso que las clases comenzaron el día 15 de septiembre y los profesores se incorporaron a su puesto de trabajo el día 1 de septiembre, por lo que unos niños con discapacidades diversas no tienen tutor después de 25 días, tiempo más que suficiente para solucionar este inconveniente, ya que el tutor asignado no se ha incorporado a su puesto de trabajo por incapacidad temporal(baja) y, además, se prevé de larga duración. Sabemos que otras bajas de profesores ya han sido cubiertas, pero, sin embargo, ésta no.
Ahora adjunto unas declaraciones de la consejera, doña Soledad Monzón en el Parlamento de Canarias el días 23 de septiembre, (extraída de la página del Gobierno de Canarias, en Educación y Universidades, en su apartado de Portal de Noticias), las cuales dicen (y copio literalmente de su página web): “El curso empezó en Canarias el 9 de septiembre en Educación Infantil y Primaria y el 14 en Secundaria, Bachillerato y la mayor parte de las enseñanzas de Formación Profesional y, a día de hoy, “ya está nombrado prácticamente el noventa y nueve por ciento de la plantilla de docentes necesaria”. En estos términos, la consejera de Educación y Universidades, Soledad Monzón, ha informado al Parlamento de que el nuevo equipo de dirección de la Consejería “ha logrado, en apenas dos meses de gestión, adelantar en quince días el nombramiento de inspectores; en dos días, el de docentes de Primaria, y en once días, los de Secundaria con relación al curso pasado”.

La consejera de Educación y Universidades, Soledad Monzón, ha destacado la importancia de mejorar el proceso de nombramiento de personal, ya que, gracias a las medidas de agilización adoptadas, se han producido contadas incidencias por falta de docentes al inicio de curso, salvo algunos flecos que corresponden a bajas por enfermedades o ajuste de grupos, que la Dirección General de Personal trabaja para cerrar a lo largo de los próximos días”. ¡Y se queda más fresca que una lechuga! Si seguimos mirando la página web del Gobierno de Canarias vemos que a día de hoy (24-9-15) sí siguen produciendo nombramientos del profesorado en gran número.
¿Es que nuestra hija tiene que ser ese 1% (que no es real) que aún no tiene profesor? ¿Es que siempre les toca a los discapacitados pagar la inoperancia de la Administración?.
Volviendo al tema de los docentes, nosotros no concebimos la labor que se realiza en el aula enclave sin el tutor y el adjunto a jornada completa. Cada uno tiene su función y son complementarias, ninguno es prescindible. El aprendizaje de nuestros hijos en “el tránsito a la vida adulta” requiere de ambos profesionales por igual y el reducir la jornada laboral del adjunto supone una merma importantísima en su evolución/aprendizaje. Nos parece vergonzoso que los recortes siempre se produzcan en el mismo colectivo cuando, por ser más vulnerables, deberían ser tratados con más consideración. Siempre son los niños con discapacidades los que sufren el olvido o la indiferencia de las Administraciones y, en este caso, una clara discriminación. Todo porque somos un colectivo reducido, o así nos sentimos nosotros.

Nos dicen que los horarios se pueden adaptar pero, si la jornada de nuestra hija es de cinco horas, ¿qué ocurrirá en el aula durante esos casi 45 minutos que estas profesionales no se encuentran apoyando a los tutores en la educación de los menores?. Y ¿qué va ocurrir con las actividades que se realizan fuera del centro, fundamentales para el tránsito curricular a la vida diaria de nuestros hijos?. Los tutores se tendrán que hacer cargo de al menos 10 niños con discapacidades diversas, ¿dejarán de impartir la clase? ¿Se suspenderán las salidas del centro? Debido a estos recortes, ¿no van a poder realizar las salidas a la piscina, las visitas a museos u otras instituciones públicas, los talleres, los caballos, los conciertos en el Auditorio…? Tantas y tantas actividades que tanto esfuerzo ha costado conseguir por parte de los profesionales del centro y que hacen que nuestros hijos tengan una educación completa y de calidad.  

Es por todo ello que ponemos en conocimiento de la señora consejera nuestro mal estar y que por favor reconsidere su decisión y amplíen el horario de estas auxiliares hasta completar su jornada laboral, es decir las 25 horas semanales y que haga con carácter urgente el nombramiento del tutor o tutora.