TINERFEÑOS POR EL MUNDO

Bembibre, con acento chicharrero

Las tinerfeñas, tercera y cuarta por la izquierda, en un torneo de pretemporada| BIERZODEPORTES.COM
Las tinerfeñas, tercera y cuarta por la izquierda, en un torneo de pretemporada| BIERZODEPORTES.COM

Bembibre es una comarca de la provincia de El Bierzo, en la provincia de León, en la que cuidan, como en pocos lugares, a su equipos de baloncesto femenino. Sus casi 10.000 habitantes miman a un grupo de jugadoras que este año quieren hacer algo importante en Liga Femenina tras haberse asentado en la competición. Dentro de ese vestuario conviven dos tinerfeñas: Elisabet Vivas y Laura Herrera.

Eli es ya toda una veterana en el club, en el que cumple su cuarta temporada tras haber recalado en el mismo desde el Uni Tenerife. Una de las cosas que más le llamó la atención al llegar a su nuevo hogar fue el recibimiento dispensado y la importancia del baloncesto: “A mí me han tratado genial desde el primer día. Esto es un pueblo pequeño, en el que la gente vive mucho el baloncesto a pesar de que también hay fútbol, pero nuestro deporte es muy importante. Vienen a vernos hasta desde Ponferrada”.

Que Vivas ya estuviera en Bembibre supone una ventaja para Laura Herrera, que llegó este verano a la entidad después del interés despertado el año anterior: “Yo jugaba en Zaragoza y tenía la posibilidad de seguir allí o ir a Bembibre. Preferí quedarme, pero el pasado verano, conociendo al proyecto y el entrenador fue sencillo decidirme porque las ganas ya las tenía”.

A la interior tinerfeña tampoco le ha pasado desapercibido el trato que, día a día, le da el pueblo, orgulloso, a su equipo de baloncesto femenino: “Aquí te ponen las cosas muy fáciles a la hora de adaptarte. Es un entorno familiar, con gente comprometida. Saber que tienes esa gente detrás, ayudándote, es muy importante, porque, al final, solo tienes que rendir en la pista y devolver así la confianza”.

Esta es la primera vez que ambas jugadoras coinciden en el mismo equipo, después de que ambas compartieran vestuario en el colegio La Salle. “Estoy encantada”, apunta Vivas que recuerda que ella era “una enana” cuando Herrera ya destacaba en la cantera colegial”.

A Laura le ha costado tan poco adaptarse como a Elisabet en su día, algo que se hace más llevadero cuando hay otra tinerfeña en el equipo a la que habría que sumar a la grancanaria Esther Montenegro, que lleva ya nueve campañas en Bembibre: “Siempre tener gente de tu tierra al lado apetece y te hace las cosas más fáciles. Conocía a algunas de mis nuevas compañeras, pero tener a Eli y que seamos tres canarias tiene su gracia”.

Objetivos
Ambas viven a casi 2.000 kilómetros de Tenerife para poder jugar en Liga Femenina en un club que este año puede hacer cosas importantes. La crisis económica azotó con fuerza al deporte, pero más aún lo hizo en categoría femenina algo que, al menos en baloncesto, parece que se va paliando devolviendo a la competición al nivel que merece.

“La LF, por cuestiones económicas, dio un gran bajón hace algunos años, pero se va recuperando. En comparación a la temporada pasada, además de una competición más igualada, las plantillas de los clubes han mejorado”, considera Herrera, algo con lo que está de acuerdo Vivas, que cree que hay que ir “partido a partido” al contar con “una buena plantilla” y tener “un vestuario muy implicado”.

Por lo pronto, el Bembibre ha comenzado la temporada ganando al Cadi la Seu en el primer duelo del curso en el que Laura Herrera fue titular, anotando 12 puntos y capturando 8 rebotes, mientras que Elisabet Vivas dispuso de 11 minutos para aportar dos puntos y hacerse con dos rebotes.

¿El objetivo? Tratar de no mirar más allá del “partido a partido” siendo conscientes de que pueden hacer cosas importantes a poco que todo siga desarrollándose tan bien. Al menos ese es el objetivo de una Laura Herrera que llegó a Bembibre “con más ilusión si cabe” que temporadas anteriores. “Cada año es el más importante. Soy una persona a la que le gusta siempre buscar nuevos retos y seguir
mejorando. Llevo bastantes años en Liga Femenina, pero el nuevo siempre es especial. Como equipo espero conseguir cosas que a lo mejor la temporada pasada no pude lograr”.

Eli es de la misma opinión, poniéndose siempre a disposición del equipo: “Espero poder disfrutar de minutos a lo largo de la temporada y estar tan a gusto como siempre he estado y que la gente siga valorándolo como ha venido haciendo hasta ahora. Lo mejor es pensar en el partido a partido”.

Puede ser un año importante en Bembibre, incluso con posibilidad de poder estar entre las mejores, el lugar donde miman y cuidan de un equipo que tiene esta temporada, más que nunca, marcado acento tinerfeño.