TRIBUNA

Cambiar la música – Por Juan Márquez*

Hace unos meses cambié las partituras por informes y los auditorios por el antiguo conservatorio de Tenerife, hoy sede del Parlamento de Canarias. Son otras las músicas que aquí resuenan, no clásicas sino arcaicas, repetidas durante décadas para que dancen unos pocos. Aquí me trajo mi compromiso en llevar a las administraciones la voz de la ciudadanía a través de Podemos, el grupo parlamentario con el que trabajo para cambiar las notas y el ritmo, para dar voz a quienes no la tienen, para que se vea y escuche lo que aquí sucede. Desde el 24M se han sucedido innumerables reuniones y sesiones sin apenas contenido útil, destinadas a formalismos, escenificaciones y protocolos. Por fin esta semana se celebró el primer pleno en el que todos los grupos de la Cámara podían presentar sus preguntas, propuestas, mociones, enmiendas. Fue el estreno de Podemos en un acto tampoco exento de rituales y teatralidad. Antes, tuvimos que superar el océano de procedimientos y normas reglamentarias, cotidianas para el resto de formaciones que llevan décadas instaladas en esta institución y la han construido a su medida. Laberintos totalmente desconocidos para gente de la calle, como las personas que formamos este grupo parlamentario.

Superado el primer escollo, Podemos pudo hablar en el pleno de la mala calidad de la sanidad pública canaria y del alto coste que nos supone estar en los puestos de cabeza de la privatización de este servicio indispensable. Denunciamos la escenografía montada por CC para el PP que, a pocos meses de las elecciones generales, nos viene a prometer el fin del maltrato económico que ha brindado históricamente a Canarias el Estado central. Podemos aprovechó el pleno para denunciar el incremento del gasto público en cargos políticos y los cambios de sedes administrativas sin justificación alguna. Cuestionamos el modelo turístico que padece el archipiélago, siempre orientado al desarrollismo, consumidor insaciable de territorio, energía y recursos, pero con escasa compensación social para la población canaria. Llevamos al pleno la propuesta de los colectivos animalistas, defendimos la prohibición de las peleas de gallos, el sacrificio cero y un esfuerzo por la concienciación ciudadana en el respeto a seres vivos. Apoyamos también el trabajo continuado y con recursos para frenar el terrorismo machista.

Son nuestras primeras notas en este antiguo auditorio, que desde hace 30 años parece más un teatro. Siguen con su nefasto oído y no paran de desafinar, por mucho que intenten darles nuevas capas de barniz a sus violines. Ha sido nuestro primer intento, pero trabajamos sin descanso, con el convencimiento de que ha llegado el tiempo de cambiar el tempo, de que sea la calle, la ciudadanía canaria quien componga, interprete y baile la música del Cambio.

*Presidente del Grupo Podemos en el Parlamento de Canarias