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Canarias no olvida el dolor de Nepal

Imagen de la tragedia. | REUTERS
Imagen de la tragedia. | REUTERS

Han pasado ya casi seis meses de la terrible serie de terremotos que arrasó parte de Nepal y causó más de 7.000 muertos. El tiempo, la distancia y la vertiginosa actualidad han apartado la tragedia nepalí de las portadas de los periódicos y de los noticieros de radio y televisión. La guerra de Siria, el drama de los refugiados y la crisis económica griega acaparan ahora el interés informativo, el morbo global y, casi sin darnos cuenta, narcotizan la débil memoria colectiva y hacen olvidar otros dramas humanos recientes.

Nadie echa la vista atrás, nadie mira más allá de lo que ahora enfocan las cámaras y micrófonos. Nadie se detiene a reflexionar a fondo sobre todo lo que pasa a nuestro alrededor. Bueno, nadie no, casi nadie. Afortunadamente, la solidaridad nunca muere. En Canarias tenemos un ejemplo admirable de un grupo de personas valientes y solidarias que no han olvidado a los que todavía sufren en el olvido. La ONG canaria Cooperación Internacional Dona Vida ha organizado una nueva expedición para llevar ayuda humanitaria a Nepal. Saldrá el 5 de octubre.

El itinerario del viaje será Gran Canaria-Dubai-Katmandú. Una vez allí, la expedición cogerá otro avión que les llevará a otra región. Luego, les recogerá una guagua para hacer un trayecto de 14 horas. Más tarde, le esperará una partida de porteadores con cuatro mulas, para ascender durante 12 horas por el Himalaya. El objetivo de la expedición es llegar a dos remotas aldeas rurales, cerca de la frontera con la India, para llevarles agua potable y ayuda sanitaria, especialmente.
En esta oportunidad, la expedición de Dona Vida está compuesta por Cristina Patricia Durán Fontes (médico), María Teresa Díaz Roger (médico), María del Carmen Magania (médico), Julián Ángel Mariana Herráiz (enfermero), May Ibáñez Ruiz (fisioterapeuta), Rafael Lutzardo (periodista) y Germán Domínguez Naranjo, presidente de Cooperación Internacional Dona Vida. Por primera vez, y como voluntario, viaja un periodista tinerfeño, Rafael Lutzardo, colaborador de DIARIO DE AVISOS, con el objetivo de contar lo que no se ha escrito sobre la situación real de Nepal.

Para Rafael Lutzardo, “esta experiencia será una nueva oportunidad de ver y valorar la vida desde otro punto del mundo. Viajo con mucha ilusión, pero con la incertidumbre de no saber con lo que me voy a encontrar. Intentaré no defraudar a la gente de la organización que ha apostado por mí en este proyecto. Espero -continúa el periodista- poner un granito de arena en un lugar donde se respira aires de grandeza y riqueza de humildad. Espero traer una mochila de valores, ya que lo material no tienen prioridad en esta misión”.  

En el pasado mes de mayo Dona Vida ya organizó una primera expedición a Nepal con 150 kilos de medicinas, ropa, calzado y alimentos. Fue el primer grupo occidental en llegar a las aldeas rurales de la región de Sanku. El presidente de la ONG, Germán Domínguez narró entonces desde Katmandú que la situación era “tremendamente dantesca, con miles de personas viviendo en las calles bajo plásticos. Las comunicaciones terrestres con el interior son muy difíciles, ya que las carreteras están destruidas; también, por los riesgos de avalanchas provenientes de las altas montañas. Para poder llegar a las aldeas rurales, donde nosotros colaboramos, tenemos que hacerlo a través de mulas”.

Seis meses después, “sin duda, la situación de Nepal es caótica”, recalca Domínguez. “Los supervivientes de los terremotos carecen de las necesidades más básicas. Otro de los grandes problemas es el de los menores que se han quedado huérfanos. Muchos de ellos deambulan sobre los escombros, desorientados y perdidos. Una de nuestra prioridades es que los niños puedan tener un lugar seguro y que no sean víctimas de las mafias”.

La prioridad, los niños

“En Nepal -explicó Domínguez-, las personas que pertenecen a las castas más bajas no tienen derecho a la educación ni a la sanidad. El Gobierno solo les da paracetamol. Las familias son engañadas: las mafias prometen llevar a los niños a otros países donde tendrán una vida mejor, pero en realidad acaban en redes de explotación sexual, en circos…”. Para erradicar este fenómeno, Dona Vida emprendió un proyecto de alfabetización en una aldea fronteriza con la India. Los resultados han sido asombrosos. “Hemos conseguido acabar con la trata de menores”, asegura Domínguez. El reto es conseguir hacerlo en más aldeas. La ONG se ubica en zonas alejadas de Katmandú. En Nagarkot, uno de los poblados donde han trabajado los 20 médicos canarios que han ido bajo el paraguas de Dona Vida, han levantado un hospital. Solo allí atienden a 7.000 personas, pero en total han ayudado a más de 21.000.

Antes de salir rumbo al Nepal, el próximo miércoles día 23, el presidente de Cooperación Internacional Dona Vida, Germán Domínguez, será recibido por el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, en la sede de Gran Canaria. Y un día antes del viaje, el 2 de octubre, organizará un concierto internacional en solidaridad con Nepal, que se celebrará en el Espacio Cultural Aguere, de La Laguna, a las 22 horas, con las actuaciones de Chago Melián, Héctor Honzález, Mencey Romántico, Luisa Machado, Fabiola Socas, Grupo Tintillo, Melquiades Cruz, Óscar Bacallado y Goyo Tavío.

Cooperación Internacional Dona Vida es la única Organización de todo Occidente que ha llegado por primera vez las aldeas rurales de Nepal. Es una organización no lucrativa que desde 2009 actúa en Nepal, con el objetivo de luchar contra la pobreza, promover la igualdad de oportunidades y mejorar la calidad de vida de las comunidades más desfavorecidas. En ese sentido, apuesta por la educación y la formación profesional, así como por la atención sanitaria preventiva y curativa como principales herramientas que permitan a los nepalíes salir de la pobreza, labrándose un mejor porvenir, siempre desde el respeto por su cultura.

Una tragedia de 7.000 muertos

El terremoto de Nepal de abril de 2015 fue un seísmo de magnitud 7,81 y 8,1 que se registró a las 6.11 GMT (11.57 hora local) del sábado 25. Tuvo su hipocentro a una profundidad de 15 kilómetros y su epicentro se localizó a 81 kilómetros al noroeste de la capital, Katmandú, concretamente en el distrito de Lamjung. Ha sido el terremoto más grave que ha sufrido el país nepalí desde el acontecido en 1934. Hasta el momento, el número de víctimas supera las 7.000 y los daños materiales son cuantiosos. Entre ellos, se incluyen la plaza Basantapur Durbar de Katmandú y otros edificios emblemáticos, como la torre Dharahara y el templo Manakamana. Asimismo, la destrucción y el déficit de recursos ha provocado una crisis humanitaria que se traduce en 9,5 millones de personas (un cuarto de la población de Nepal) con necesidad de asistencia humanitaria, 2,8 millones de desplazados internos y 1,4 con necesidad de alimento. Por ello, gran parte de la comunidad internacional ha cooperado enviando alimentos y equipos de búsqueda y rescate