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Canarias ya cuenta con las 600 camas para acoger a los refugiados

La directora general de Inmigración, Carmen Acosta, ayer. | A. GUTIÉRREZ
La directora general de Inmigración, Carmen Acosta, ayer. | A. GUTIÉRREZ

Canarias ya cuenta con las 600 camas comprometidas por el presidente del Gobierno regional, Fernando Clavijo, para atender a los refugiados de la guerra de Siria que finalmente tengan que ser acogidos por esta Comunidad Autónoma.

Así lo confirmó ayer a este periódico la directora general de Políticas Sociales e Inmigración, Carmen Acosta: “Hemos estado trabajando durante toda la semana para elaborar ese mapa de recursos que nos solicitó el Ministerio la semana pasada y, si bien no está cerrado porque la avalancha de ofrecimientos sigue llegando, hoy por hoy ya contamos prácticamente con las 600 camas en cuestión”.

La que fuera alcaldesa de Tazacorte recordó que se ha alcanzado tal cifra “a pesar que los recursos específicos en las Islas para estos casos son las 35 plazas existentes en el centro del CEAR [Comisión Española de Ayuda al Refugiado] de Gran Canaria”, a la par que lamentó que los recortes sociales impulsados por el Gobierno de España “han hecho desaparecer programas que en su día ya estaban en marcha como el fondo para atender a los inmigrantes”.

El anuncio de Acosta se produjo horas antes de que el presidente del Ejecutivo central, Mariano Rajoy, ratificara el compromiso español de acoger a casi 15.000 refugiados, un cupo asignado en el segundo plan presentado por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y que ayer mismo volvió a quedarse en la mesa de las negociaciones dada la negativa de un número siginificativo de países a comprometerse a auxiliar a 120.000 víctimas del conflicto. Es menester aclarar que el primer plan es para 40.000, por lo que la suma de ambos, a la espera de que el 8 de octubre se llegue a un pacto, supondría el asilo de 160.000 personas.

El fracaso europeo es evidente: solo hay compromiso para 32.000 de los 160.000 previstos

Pero a día de hoy sólo está garantizado el primer plan, y ni siquiera completamente. De esos primeros 40.000 demandantes de asilo llegados a Italia y Grecia, los estados miembros sólo han respondido con compromisos concretos para acoger, de momento, a algo más de 32.000. España acepta sólo a 1.300 de estas víctimas de la guerra, frente a los 4.288 que le pidió el Ejecutivo comunitario. Los ministros aseguran que completarán el objetivo de las 40.000 plazas “antes de que concluya el año”.

Lo cierto es que semejante demora en la atención a las víctimas de un conflicto bélico despierta las críticas de la directora general de Políticas Sociales e Inmigración del Gobierno de Canarias: “En la reunión de la semana pasada, a la que acudí junto a la viceconsejera Isabel Mena, se convocó a todas las comunidades autónomas con el único objetivo de sacarse la foto, ya que la ministra [de Empleo e Inmigración, Fátima Báñez] se limitó a leernos un protocolo de actuación que todos los presentes ya conocíamos”.

Precisamente, la elaboración del mapa de recursos es la única conclusión positiva de aquel encuentro. Tal encargo a las comunidades autónomas por parte del Ministerio no es un asunto baladí, por cuanto el Gobierno de España sigue sin aclarar qué criterio utilizará para repartir a los refugiados entre las comunidades autónomas. Y es que la opción que se baraja como alternativa al poblacional, referente básico en los planes de Juncker, es precisamente repartir cupos según recursos disponibles. Sea como fuere, el hecho de que Clavijo fijara en su día esa cuota de 600 (que supone en realidad un 4% de los 15.000 admitidos por España) marca una cifra clara para Canarias, aunque el mandatario autonómico asegura que el Archipiélago acogerá a todos los que finamente se envíen. A este respecto, Acosta reconoce que “es probable que sean más de 600 porque las noticias que nos llegan es que varios países se niegan a participar”, como luego se comprobó en la reunión de Bruselas.

Hasta particulares
En cuanto a la confección de ese mapa de recursos en apenas una semana, Acosta se mostró renuente a dar detalles aunque sí alabó “la buena acogida por parte de todo tipo de administraciones y organizaciones e incluso particulares que se han dirigido a nosotros para ofrecer su colaboración”. Cuestionada sobre si los siete cabildos ya han formalizado tal predisposición, la directora general reconoció que no todos lo han hecho “de forma oficial, algunos como el de Gran Canaria ya han puesto a disposición unas 200 camas y, por ejemplo, el de La Palma también ha concretado sus recursos”.

La disponibilidad de las Islas puede subir: hay cabildos sin formalizar aún su aportación

Sobre los ayuntamientos que participan, Acosta recordó que la reunión de la Federación Canarias de Municipios (Fecam) se reunió el pasado viernes y pidió más tiempo “y lo cierto es que tiempo hay para que se pongan de acuerdo entre ellos”.

Pero acoger a refugiados es un proceso mucho más complejo que, por ejemplo, asistir a los inmigrantes que arriban a nuestras costas, ya que el periodo de acogimiento es mucho mayor y las condiciones del mismo son claramente distintas. Así, Acosta resaltó que “es importante conocer los perfiles de quienes van a ser acogidos, empezando por si quieren venir a Canarias o no; también hay que saber si se trata de una familia o de individuos sueltos, etcétera. Por ejemplo: una familia canaria no puede acoger a otra familia en su casa, pero sí que su apoyo será clave en la fase de acompañamiento de los refugiados. Por supuesto, tendremos que recurrir a profesionales para una correcta atención de los que lleguen”, recalcó.
Mientras Canarias aprieta el acelerador, la Unión Europea echa el freno.

Cierran Melilla por llegada de sirios
La frontera entre Melilla y Marruecos fue cerrada ayer durante una hora por decisión de las autoridades marroquíes por una aglomeración de un grupo numeroso de personas, centenares según algunas fuentes, que decían ser refugiados de Siria que querían entrar en la ciudad española. Esta es la segunda vez que se registra esta situación después del cierre que tuvo lugar el día 9. Según Europa Press, los hechos de ayer tuvieron lugar a primera hora de la mañana cuando un grupo de hombres, mujeres y niños quería entrar por el puesto de Beni-Enzar (Nador) en dirección a Melilla pero en el primer control, del que se encarga la Policía marroquí, fueron rechazados. Debido a la aglomeración los agentes marroquíes acordaron cerrar el paso de personas durante unos 60 minutos para controlar la situación, ya que no tenían posibilidad de comprobar que todos fueran refugiados sirios. La situación fue denunciada por la organización no gubernamental Asociación Pro Derecho de la Infancia (Prodeni) de Melilla, que criticó “un nuevo cierre de la frontera marroquí para evitar que refugiados lleguen a la Oficina de Asilo de Melilla”, que está instalada en la parte española de la frontera. Asimismo indicaron que las autoridades “hablan del cumplimiento de la ley en algunos territorios pero en otros ceden competencias a mafias” y pusieron como ejemplo de ello a esta ciudad autónoma. El delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, admitió el pasado sábado que cada día pasan a Melilla una media de entre 25 y 30 sirios y que cada semana son evacuados a la Península entre 150 y 200 refugiados, tanto sirios como palestinos procedentes de campos de refugiados. Este bloqueo preocupa a la ONU: “Le pedimos a España que garantice el acceso al territorio y a los procedimientos de asilo para las personas que necesitan protección internacional, sea cual sea su nacionalidad”, explicó a eldiario.es María Jesús Vega, portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en España.