la columna

La columna de Churchill

Nacionalismo canario: ese obstáculo llamado Román Rodríguez
El gran problema del nacionalismo canario pasa por el escaso peso poblacional y económico del Archipiélago en relación al conjunto de España, nada acorde con su evidente derecho a gozar de un estatus claramente diferenciado. Basta mirar un mapa para entender que Canarias no es España, y que la articulación de un espacio político común entre ambos territorios (necesario e imprescindible para los isleños dada la trayectoria común y la vinculación a Europa) requiere de un trato diferenciado al resto de comunidades autónomas. Sin embargo, el escaso peso de las fuerzas nacionalistas canarias ha facilitado que otras comunidades como Navarra y País Vasco sí gocen de abrumadoras ventajas que sólo se argumentan en referencias históricas. Por ello sólo la unión del nacionalismo canario facilitaría a las Islas un pedazo mejor de la tarta común. Hasta hace poco, los líderes de las dos grandes fuerzas eran el problema por irreconciliables. Relevado Paulino Rivero, ya sólo queda uno. El obstáculo se llama Román Rodríguez.