maldito parné

Crisis, políticos e inteligencia

Estamos saliendo de la recesión, pero no de la crisis, así que oficialmente aún estamos en la cueva. Esto a muchos les sonará a cuento chino, porque estos datos positivos aún no llegan a los bolsillos. Además, ¿qué diferencia hay entre recesión y crisis? La primera es una disminución de la actividad económica que perdura en el tiempo (se fija en dos trimestres seguidos). La segunda es cuando se producen cambios bruscos continuos en el PIB y en el empleo. Más allá de atribuirme méritos que a mi no me corresponden e intentar dar una clase de economía, me quedo con las dos razones que dieron ayer los empresarios por las que Canarias no ha crecido al ritmo que debiera: la incertidumbre política generada por los procesos electorales de los últimos meses, y la situación de China. Y ustedes dirán: Las elecciones todavía. Nos pilla cerca, pero ¿China?, ¿qué tiene que ver lo que pasa en China? Bueno es importante en la medida en que el país asiático es la segunda economía mundial, con lo que si China estornuda, el mundo entero se resfría.

En cuanto a las elecciones, los empresarios lo dejaron claro: hay un retraimiento de la inversión extranjera que aún no se percibe, pero que a finales de año será real. Y esto preocupa mucho. Tenemos unas elecciones a la vuelta de la esquina y un Gobierno interino que está a la espera de lo que ocurre en los comicios y haciendo campaña. La economía no puede esperar porque si lo hace el crecimiento se ralentiza. La emergencia de nuevos partidos con propuestas económicas dudosas, las futuras elecciones, el proceso independentista de Cataluña… Todo esto está poniendo en jaque a la inversión extranjera que mira con lupa lo que ocurre en España. Por eso, los empresarios han sido tan claros en su último informe de coyuntura y han pedido una reforma política e institucional urgente. Política, economía y sociedad deben ir de la mano porque la economía necesita menos regulación y burocracia, los políticos más voluntad para cambiar las leyes y la sociedad convencimiento de que lo que se cambian beneficiará a todos, no solo a unos pocos. La sociedad tiene que perder ese concepto, muchas veces ensalzado por los propios políticos, de empresario explotador y apostar por la simplificación administrativa y la transparencia. Y ¿qué se necesita para esto? Los empresarios dicen que más inteligencia. Yo estoy de acuerdo, pero añadiría: inteligencia política.

@MariaFresno72