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Damián Pérez: “El municipio corre un serio peligro de desertización”

La balsa de Archifira se encuentra en el lugar del mismo nombre a unos mil metros de altitud. / DA
La balsa de Archifira se encuentra en el lugar del mismo nombre a unos mil metros de altitud. / DA

Damián Pérez Viera, alcalde de Fasnia, alerta del “riesgo de desertización” que sufre su municipio y toda la comarca desde Agache hasta Granadilla, por lo que se muestra partidario de la creación de desaladoras o incluso de una minihidroeólica que no solo serviría para elevar el agua a unos cuatrocientos metros, sino también como una fuente de energía.

El alcalde de Fasnia, preocupado por la escasez de agua de regadío, tras el provisional cierra de la balsa de Archifira, ya se ha llevado sus demandas al grupo Socialista del Cabildo y al Consejo Insular de Agua, mientras comienza a llenar la balsa de mayor caudal de Fasnia con 15 pipas a la hora, cuando antes disponían de unas ochenta.

Damián Pérez advertía asimismo que “el agua no solo es escasa, sino además cara, porque prefieren venderla a quien paga más y nos cuesta garantizar el suministro del riego”, mientras dejaba claro que “el agua de consumo humano si está garantizado”.

El regidor socialista insiste en el temor que toda la comarca se pueda convertir en una “zona desértica”, porque las galerías han perdido caudal y la falta de lluvias ha dejado los embalses casi vacíos, como el de Archifira, que ahora empieza a recuperar el nivel necesario para llegar a los contadores.

Como solución, Damián Pérez no ve como malos ojos la instalación de desaladoras, aunque reconoce que el problema está “en elevar el agua hasta los 400 metros de altitud”, lo que permitiría a su vez garantizar que “todos los canales del sur que llegan hasta Fañabé” podrían abastecerse de esa agua, recordando que la comarca de Agache no tiene riego de nacientes y que el principal problema, que se ha detectado en Archifira, es que esta “no se nutre de escorrentías”, mientras que la galería del mismo nombre y la de La Cañada han sufrido un gran descenso del caudal de agua.

La escasez es tal que una acción (o participación) de agua solo te da para regar 20 minutos cuando antes duraba 60.

En Güímar ya ven “una mano negra” con el agua

La alcaldesa de Güímar ha sido una de las primeras en propulsar una desaladora para su comarca e incluso hace unos meses presentó un proyecto de una empresa eslovaca para crear una desaladora-depuradora en el barranco de Badajoz, pero ella mismo se adelantó a denunciar que “parece que hay una mano negra con el agua en Tenerife”, en referencia a las trabas que le pusieron al proyecto, cuando el Cabildo “no tiene previsto esa instalación en el Valle hasta 2025, según recoge su Plan Hidrológico”, denunció. Castro insiste en la necesidad de abaratar el riego y de no seguir vertiendo aguas residuales al mar.