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Educación hará uso de parte de la antigua Facultad de Bellas Artes

El Consejo de Gobierno de la Universidad de La Laguna (ULL) acordó ayer autorizar por unanimidad a que la Consejería de Educación y Universidades haga uso de parte de las instalaciones de la antigua Facultad de Bellas Artes, ubicada en Santa Cruz de Tenerife e inutilizadas desde que el curso pasado se abriera el nuevo edificio de estos estudios en el campus de Guajara.

Se trata en concreto de las tres aulas que son construcciones prefabricadas, el uso de un acceso peatonal por la parte superior de la parcela y los aparcamientos. Esta concesión es directa al tratarse de una administración pública y se realiza de forma gratuita, explicó la gerente de la institución, Lidia Patricia Pereira, quien añadió que la Consejería, como contrapartida, se hará cargo del gasto de mantenimiento, suministro eléctrico y agua, impuestos y demás tributos del inmueble, así como de su vigilancia y custodia.

La decisión última sobre esta materia le corresponde al Consejo Social, pero con la autorización previa del Consejo de Gobierno. La gerente añadió que se trata de una autorización anual, prorrogable por el mismo periodo, salvo que alguna de las partes decida lo contrario ya avise con dos meses de anterioridad a su finalización.
En otro orden de cosas el Consejo de Gobierno fue informado también en la sesión de la mañana de ayer, celebrada en la Facultad de Derecho, acerca del plan de trabajo del Servicio de Inspección del centro académico para el curso 2015/2016, en el que analizará el funcionamiento de las secciones de Arquitectura Técnica, Medicina, Geografía e Historia y el Vicerrectorado de Relaciones con la Sociedad.

En ese plan de trabajo se ha incluido un nuevo aspecto: la reforma del reglamento de este servicio. El nuevo reglamento se propone incluir un cambio de orientación en el uso del Servicio de Inspección potenciando una cultura de la mediación para que este Servicio pueda asumir la labor de inspección ordinaria que le permita velar por el buen funcionamiento de la institución y, al mismo tiempo, se haga cargo de las indagaciones pertinentes cuando se trate de conflictos o incidencias de especial gravedad.

Honores y distinciones

El órgano de gobierno de la institución lagunera dio también ayer su visto bueno, por 28 votos a favor y cinco abstenciones, a la modificación del Reglamento de Honores y Distinciones de la Universidad de La Laguna, presentado por la vicerrectora de Ordenación Académica y Profesorado, Carmen Rosa Sánchez. Los principales cambios tienen que ver con la posibilidad de acceder a esta figura por parte de cualquier jubilado de la universidad, ya que antes solo era para jubilados forzosos.
También se ha estipulado que en la votación del consejo de departamento la persona propuesta debe obtener una mayoría cualificada de tres quintos, lo que suponga un fuerte aval del departamento que lo propone. También se ha incluido una ampliación de número de plazas de nuevo nombramiento, que estaban fijadas en seis y pasarán ahora a nueve, y que no tienen dotación económica.

Los candidatos habrán de contar con tres sexenios de investigación y un informe en el que se especifique la relación de actividades a las que se va a dedicar. La modificación aprobada prevé la posibilidad de prórroga por un solo periodo de duración, es decir, de dos años, pero con votación previa del departamento.