valle de güímar

Los empresarios del Polígono están “cansados de arrimar el hombro”

“Los empresarios estamos cansados de ser siempre los que hemos arrimado el hombro, como lo venimos haciendo desde hace cuarenta años”, comentó ayer Raquel Malo, presidenta de la asociación de empresarios del Polígono Industrial Valle de Güímar.

La presidenta del colectivo empresarial se muestra contraria al nuevo borrador de los estatutos de la Entidad Urbanística de Conservación que han presentado los ayuntamientos de Candelaria y Arafo, pues según ella “no se ajustan en absoluto a lo acordado en la reunión del Cabildo del pasado 31 de agosto”.

Es más, Raquel Malo va más allá y señala que “los tres ayuntamientos de la comarca son propietarios del Polígono desde que lo recepcionaron hace dos años y no procede la entidad de conservación para que realicen el mantenimiento que se les exige”, añadiendo que “casi todas las entidades de conservación en los polígonos de España están en la quiebra”. “El Polígono -afirma- hay que seguir manteniéndolo todos los días y si no se llega a un acuerdo habría que crear un consorcio con el Cabildo o volver a dónde estábamos antes”, afirmó Raquel Malo.

“Nosotros -insiste- hemos hecho un esfuerzo para seguir pagando más de la mitad del mantenimiento que necesita el Polígono, cuando en realidad no deberíamos hacerlo porque ya pagamos impuestos como empresas a los tres municipios, que además han recibido un millón de euros y una nave cada uno, más la propiedad de un pozo”, recordó la empresaria.

Raquel Malo no entiende como los ayuntamientos de Candelaria y Arafo -Güímar defiende más la tesis empresarial- “no han respetado la filosofía del pacto del Cabildo” y le sorprende que se hable en los estatutos redactados por los dos primeros ayuntamientos de “sufragar la entidad de conservación durante tres años el resto los empresarios”, cuando en el Cabildo se habló, según ella, que “esas cantidades eran transitorias” hasta saber cuál era realmente el gasto que ocasionaba el mantenimiento anual del Polígono, que puede superar los 550 mil euros previstos en el acuerdo de tres años a razón de 400.000 euros los empresarios y 150.000 las administraciones (Cabildo, 75.000 y 25.000 cada ayuntamiento). Desde Candelaria, insisten: “Los nuevos estatutos elaborados se ciñen escrupulosamente al ordenamiento jurídico vigente”.

Alonso buscará una solución
En todo este proceso de creación de la entidad de conservación que deberá velar por el mantenimiento del Polígono Industrial Vallle de Güímar falta conocer la opinión del Cabildo, que ha sido el que durante el verano logró convencer a los tres ayuntamientos y a los empresarios de la necesidad de un acuerdo urgente para evitar el deterioro de un polígono que hace tres años terminó una rehabilitación que le costó a la Junta de Compensación -Fomento, CajaCanarias, empresarios y Cabildo- casi nueve millones de euros. El presidente insular, Carlos Alonso, pese a estar de viaje en Sudáfrica, está al corriente del nuevo desencuentro habido entre ayuntamientos y empresarios y ha manifestado que tratará de encontrar una solución y que pondrá “todas las cartas sobre la mesa” para resolver un asunto que se pensaba resuelto tras la reunión celebrada en el Cabildo el 31 de agosto y que, sin embargo, a tenor de los borradores redactados, no convence a todas las partes.