baloncesto

“Este oro es muy especial”

Sergio Rodríguez con su medalla de oro. | DA
Sergio Rodríguez con su medalla de oro. | DA

Sergio Rodríguez es un hombre inmensamente feliz. 2015 ha sido un año de ensueño para él en lo deportivo y lo personal y eso es algo que se ha notado en su juego. Con cinco títulos a su espalda, y su pequeña de dos meses, con la que casi no ha tenido tiempo de estar debido a la celebración del Eurobasket, el tinerfeño reconoce que ganar el título continental supone “sacar una piedra de la mochila” después de no haber estado presente en los oros de Polonia y Lituania.

El base reconocía al programa El Deportivo, de Canarias Radio, que no ha resultado sencillo hacerse con el título en Lille después de un torneo “con mucha tensión”. “Las circunstancias que lo han rodeado hace que este triunfo se aún más importante. Hemos tenido muchas bajas y la gente iba con pies de plomo por aquello de jugarnos la clasificación para los Juegos Olímpicos,. A eso hay que sumar que jugamos contra Francia y Alemania, dos de los organizadores, por lo que ha costado mucho”.

Y más allá del colectivo, más allá de las circunstancias de la propia competición, el lado personal. Sergio fue padre hace solo dos meses de Carmela, su primera hija a la que poco ha podido ver entre concentraciones, entrenamientos y el propio Eurobasket. Eso sí, algún día podrá hablarle de esta medalla: “Para mí ha sido complicado tener una hija y no poder estar con ella. Es un factor más, pero, con el tiempo, he podido tener mi recompensa. Algún día podré contarle que fuimos campeones de Europa”.

Sergio durante el partido ante Polonia. | REUTERS Spain's Sergio Rodriguez goes for the basket against Poland's Marcin Gortat during their 2015 EuroBasket 2015 round of 16 match at the Pierre Mauroy stadium in Villeneuve d'Ascq near Lille, France, September 12, 2015. REUTERS/Benoit Tessier
Sergio durante el partido ante Polonia. | REUTERS
Spain’s Sergio Rodriguez goes for the basket against Poland’s Marcin Gortat during their 2015 EuroBasket 2015 round of 16 match at the Pierre Mauroy stadium in Villeneuve d’Ascq near Lille, France, September 12, 2015. REUTERS/Benoit Tessier

LA PRIMERA
Porque para Sergio Rodríguez ha sido la primera medalla de oro en un Europeo. Ausente en los anteriores, los de Polonia y Lituania, al base le quedaba esa espinita, más después de haber atravesado épocas en las que su nivel no era el mejor. Ahora, en plenitud, ha llegado el premio: “Está claro que, para mí, esta es una medalla que significa mucho, muchísimo. Todas son importantes, por supuesto, pero esta es la primera de oro porque no pude estar en los dos Europeos anteriores en los que España ganó. Era una piedra que tenía en la mochila y ahora he podido sacarla. Ahora solo deseo disfrutar de esta medalla, estar con mi familia y también volver a ver los partidos del torneo porque, con tanta tensión, hay algunos que ni siquiera recuerdo del todo bien”.

Fue un Eurobasket antológico, no solo por el triunfo final, sino también por la forma en la que se produjo el mismo, especialmente en las eliminatorias donde tuvieron que verse con algunas de las mejores plantillas de todo el Eurobasket: “Acabas muy cansado, mucho, con la necesidad de descansar y de desconectar un poco, de estar con tu gente y disfrutar. Los partidos de Grecia y Francia fueron muy, muy duros, acabamos muy cansados”. Y, entre todos los recuerdos, como si formara parte del destino, la selección española se encontró con dos momentos puntualmente críticos y casi iguales, cuando dos equipos tuvieron la posibilidad, con tres tiros libres, de acabar con las ilusiones del equipo de Sergio Scariolo: “La verdad es que esos tiros de Schröder y Batum nos dieron suerte. Eran jugadas críticas, pero tuvimos la suerte de nuestro lado, que también es algo muy importante para cualquier equipo”.

Y, por encima de todo, la satisfacción del deber cumplido más allá del oro, el poder estar en los próximos Juegos Olímpicos de Río: “Es muy complicado poder ir a unos Juegos y nosotros en España hemos tenido la suerte de tener una gran generación que ha hecho casi que parezca normal clasificarnos siempre, en cada edición, pero eso no es lo normal. Son muchos los equipos que se quedan siempre fuera de los Juegos y este grupo de jugadores ha podido estar ahí los últimos años”.

Y, entre ese grupo de jugadores, estará Sergio Rodríguez, el base que reconoce haber tenido “momentos malos” como su primera temporada en el Real Madrid, con Ettore Messina en el banquillo, o cuando en las franquicias de la NBA en las que estuvo nunca acabaron de darle la confianza necesaria para poder explotar todo su talento. El mismo talento que provoca que “tarde o temprano las cosas salgan” como suele decir siempre y que le hace estar “muy orgulloso” de poder pertenecer a una selección española como la actual, capaz de enganchar de nuevo al aficionado al deporte español. Casi el mismo orgullo que le provoca el ánimo que le llega desde Tenerife y que es “muy importante” cuando las cosas vienen mal dadas: “No puedo estar en la isla mucho tiempo, el que me gustaría pasar, pero siempre me acuerdo muchísimo de ella. Siempre tengo en mi mente a la gente que tengo allí y solo puedo dar las gracias por el apoyo constante, no solo en las buenas, sino en las malas. Es muy importante para mí, de verdad, saber que ahí siempre está mi gente apoyando”.

Todo mientras mira el reloj que le acredita como uno de los cinco jugadores más importantes del torneo que es “muy bonito” aunque le hubiera gustado “algo que fuera grabado” para tener “aún más presente” el recuerdo de cuando consiguió su primera medalla de oro en un Campeonato de Europa que le permitía cerrar un año mágico para el chachismo.