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Gloria en una eliminatoria inesperada

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El CD Tenerife vivió su primera eliminatoria de Copa de la UEFA el 15 de septiembre de 1993 en un Rodríguez López que se quedó muy lejos del lleno a pesar de tan histórica cita. El Auxerre, un clásico del fútbol galo, se presentó en la Isla después de que a Guy Roux, su entrenador, Tenerife le pareciera un lugar para “jugar la Copa de África”, pero, curiosamente, una de las noches mágicas de los blanquiazules en Europa pudo ser completamente distinta.

En julio de ese mismo año, en el hotel Nuga Hilton de Ginebra, en Suiza, se sortearon los emparejamientos de la UEFA. A los insulares les tocó en suerte el Mónaco, un rival sumamente complicado, que contaba en sus filas con Jean Luc Ettori o el alemán Jürgen Klinsmann. Días más tarde la UEFA haría oficial una sanción al Olympique de Marsella, que dejaba a los marselleses fuera de Europa, por lo que el Mónaco pasaba a la antigua Copa de Europa y el Mónaco a la UEFA.

El cambio cogió de improviso al Tenerife, que tuvo que moverse rápido. Como ha contado el reconocido periodista Julio Maldonado Maldini, el propio Jorge Valdano pidió vídeos para poder conocer al equipo del Principado, teniendo el cuerpo técnico insular que trabajar a contrarreloj. Por el mismo motivo muchos seguidores blanquiazules conservan aún la entrada de aquel encuentro en el Rodríguez López, en la que puede leerse que el duelo frente al Auxerre era realmente frente al AS Mónaco.

Con todo, el Tenerife de Valdano firmó una noche agridulce porque el Auxerre parecía un rival propicio a pesar de su trayectoria en competiciones europeas. Roux, que para poder borrar su error de relacionar a Tenerife con África se presentó al entrenamiento oficial de su equipo con una camiseta turística de la Isla, planteó un partido a la contra, aprovechando la velocidad de sus delanteros, lo que les valió para adelantarse en dos ocasiones en el marcador.

Pascal Vahirua puso el 0-1 después de que en el primer cuarto de hora los galos avisaran hasta en dos ocasiones. Antonio Pinilla empataría de penalti antes de que Saib volviera a poner por delante al Auxerre. Todo ello ocurrió en una primera mitad llena de emoción hasta que Felipe Miñambres puso el definitivo 2-2 en el electrónico.

La vuelta en Francia, con lesión de Agustín incluida, fue épica, todo ello en una eliminatoria que, en principio, no debió de jugarse.

Frente al Mónaco. A los blanquiazules les tocó en suerte el AS Mónaco, pero una sanción al Olympique de Marsella, concretamente a Bernard Tapie, su controvertido presidente, llevó a la expulsión del club marsellés de las competiciones europeas y a la repesca del Auxerre para la Copa de la UEFA.

Empate sufrido. El Auxerre planteó un encuentro a la contra, basado en la velocidad de sus hombres de ataque. Los blanquiazules, especialmente en la primera mitad, se mostraron temerosos, atenazados, algo que logró cambiar Felipe Miñambres, ya en el segundo tiempo, para poder firmar el empate a dos final.

Decepción. Quizás por el ambiente de euforia en torno al equipo, el empate fue, en cierta forma, un mazazo para la afición, que creía que conseguir un buen resultado era vital para el duelo de vuelta, en un estadio que se había mostrado casi inexpugnable en Europa las últimas temporadas. En una noche fría, en la que el Heliodoro mostró una entrada pobre para la ocasión, el Tenerife se estrenó en competición continental.

VALDANO, TESTIGO DIRECTO

Una vez acabado el encuentro, Jorge Valdano, entrenador del CD Tenerife, reconocía su sorpresa por el aspecto de las gradas del estadio capitalino. Para el argentino fue “extraño” al tratarse de una cita tan importante: “Me sorprendió la cantidad de gente; yo esperaba un campo lleno para ver este partido histórico, pero esto es un espectáculo y la gente decide libremente si quiere o no venir, y si quiere o no aplaudir”. El preparador argentino puso como ejemplo el encuentro de los suyos “en el Joan Gámper” o en la anterior jornada frente al Rayo Vallecano para tratar de levantar la moral de los suyos de cara a la vuelta: “Nos costó romper el hielo internacional, pero también es cierto que tuvimos una capacidad de reacción formidable cuando ellos anotaron. Fue una pena que no fuéramos capaces de aguantar un poco más el empate a uno, pero tenemos capacidad suficiente para crearles muchos problemas en Francia y pasar adelante”, señaló el entrenador.