GÜÍMAR

“Nuestro Ayuntamiento es el único que ha cumplido con el Polígono”

Carmen Luisa Castro, ayer, en su despacho de Alcaldía. / NORCHI
Carmen Luisa Castro, ayer, en su despacho de Alcaldía. / NORCHI

“El único Ayuntamiento que ha cumplido con el Polígono, una vez recepcionado, ha sido el nuestro”. Carmen Luisa Castro, alcaldesa de Güímar, respondía así a las declaraciones de José Juan Lemes, alcalde de Arafo, en este periódico, en las que ponía en duda el interés de la regidora güimarera por el Polígono Industrial Valle de Güímar.

“Si Lemes tiene alguna duda -señaló- le puede preguntar a los empresarios, porque desde que soy alcaldesa he asistido a las reuniones y justificarse en que no aprobamos el acuerdo de Candelaria y Arafo no es que yo mostrara desinterés, es que no estaba de acuerdo con esos estatutos, al igual que los empresarios de la zona”, indicó la alcaldesa, que además recordó que “habíamos hablado de ceder la explotación del pozo de Chinguengue durante dos años para sacar de él el dinero suficiente para el mantenimiento del Polígono, aunque después se desligaron de ese acuerdo Candelaria y Arafo, algo que si hubiera hecho Güímar hubiera dejado a los empresarios con el coste total del mantenimiento, inasumible porque por algo ya pagan sus impuestos”, comentó Castro.

La alcaldesa reconoció que su Ayuntamiento recauda medio millón de euros anuales de los impuestos provenientes del Polígono y que en dos años que lleva manteniéndolo se habrá gastado algo más de 25.000 euros, la cantidad que ahora deberá abonar cada ayuntamiento anualmente para el mantenimiento total del Polígono, junto a una misma parte del Cabildo y el 50% restante la asociación de empresarios, según el acuerdo adoptado el lunes en el Cabildo.

Castro recordó además que no es cierto que sea ilegal mantener el Polígono antes de que se cree la entidad de conservación, pues aclaró que según la recepción firmada el 24 de octubre de 2013, por la que cada ayuntamiento recibió un millón de euros y una nave de 800 metros cuadrados, “estos estaban obligados al mantenimiento”, algo que ha hecho Güímar, incluso pintando una raya azul para delimitar su suelo del de Arafo y que “seguiré manteniendo”, insistió.