PUERTO DE LA CRUZ

Los padres del Clara Marrero dan el visto bueno al CEIP Juan Cruz

Después de unos meses de incertidumbre y conflicto las aguas han llegado a buen cauce. Al menos así lo confirmaron ayer a este periódico las diferentes partes implicadas. Los padres y madres de alumnos del centro infantil Clara Marrero que han sido trasladados al CEIP Juan Cruz Ruiz, también ubicado en el barrio portuense de La Vera, han quedado conformes con las obras realizadas en este último para garantizar la seguridad de los pequeños.

Lo hicieron tras celebrar ayer una reunión con la arquitecta de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, técnicos, de este departamento, el jefe de obra, la directora del centro, los presidentes de las AMPA de ambos colegios y la concejal de Educación del Ayuntamiento, Diana Mora, donde se mostraron a los progenitores los informes que demuestran que la actuación cumple la normativa exigida.

Acto seguido, realizaron un recorrido por las instalaciones acompañados por los técnicos para comprobar in situ los trabajos acometidos en aulas, patios, comedor y otras zonas comunes y plantear las dudas que pudiesen surgir.

Las obras culminaron hace dos días pero el inicio de curso para Infantil se retrasó hasta hoy para terminar de trasladar el material.

Los trabajos fueron ejecutados por la Consejería de Educación mientras que el Ayuntamiento dio su apoyo con dinero proveniente del RAM y destinó personal para que se pudieran terminar “en tiempo y forma”.

“Creo que con toda la información que se brindó en la reunión los padres y madres de los alumnos que han sido trasladados quedaron satisfechos”, declaró la concejal de Cultura.
En la misma línea se expresaron los padres y responsables de la AMPA Clara Marrero. “Pudimos ver que los despefectos que habíamos detectado con los enchufes y el cableado fueron resueltos y se quitó la maquinaria de obra”. Sin embargo, los progenitores consideran que la polémica abierta con el traslado de centro de sus hijos no se hubiese producido si las diferentes administraciones hubiesen dado toda la información en su debido momento. “Los padres reclamábamos un poco de transparencia en cuanto a las obras, nada más”, subrayaron.