tribuna

‘Por los caminos’, de Joaquín Castro – Por Juan Manuel García Torres

Por los caminos es el último libro lírico del crítico de arte y amigo Joaquín Castro San Luis que tiene también, entre otros méritos, ser licenciado en Derecho por la Universidad de La Laguna y en Ciencias de la Información. Hecho éste último que compartimos y que nos convirtió en compañeros de la primera promoción de esta licenciatura en Canarias. Por los caminos es un libro de poemas y tributos pictóricos en el que afloran los sentimientos de Joaquín Castro tras cada página. La ausencia del amor de su vida queda reflejada en diferentes versos. En el poema Amor dice: “¿Dónde éstas, amor?/ ¿En qué lugar estás escondido?/Recuerdo a cada momento/tu rubia tez y/tu dulce candor. /Te fuiste, te marchaste con/tus propios silencios, / me dejaste/aunque sentías aquel momento/para ti doloroso”. Y, en La soledad de tu ausencia, remarca: “Soledad de tu ausencia/Soledad de tu presencia/ ¡Oh! triste soledad/ que vives en mi vida”. La nostalgia se hace dueña del sentir del poeta en Miedo: “Deseo tus besos/ tus horas de embelesos/tus noches hablando/del más allá/Tus miedos y mis miedos/ y siempre, siempre/ con el gran deseo de quererte”. Y es que la vida sin el amor que le daba sentido a todo es una constante: “La tarde cae gris/Rastrea las fugas nieblas/Espumas blancas en la humedad”, nos dice en otro de sus poemas. El deseo de vivir quiere hacerse patente en el autor, pero las añoranzas lo envuelven: “Te fuiste en silencio/ en un domingo de gloria, /mi corazón quedó partido, / el alma llena de dolor, / con las añoranzas, /de mi fuerte amor”. Su querencia por Tenerife y las islas parece darle motivos para agarrarse con fuerza a las ilusiones: “¡Oh! montañas de mi tierra/ de picachos gigantescos/ surcadas de suaves tierras/de árboles cubiertas. / Montes de Anaga bellos/ con fondo de cielo azul/ transparencias, destellos/ a través del ligero tul”. No obstante, la rutina sin el amor lo atrapa sin apenas darse cuenta: “Como la hoja en otoño/ y los fríos aires llegan/ la noria del tiempo añora/ la adolescencia primera. /Igual que ruge el invierno/ entre la lluvia y el viento/ la vida en su gris color/ va deshojando los sueños/ hasta llegar al adiós”, nos dice en Un año más. Mis deseos de que Joaquín Castro descubra en cada día esas razones justas para vivir, seguir escribiendo y continuar enamorándose de la pintura y el arte como el primer día, por los caminos…