POLÍTICA

El PSOE se revuelve y planta cara a las “agresiones verbales” de Clavijo

Mientras Fernando Clavijo y Mariano Rajoy escenificaban ayer la distensión en La Moncloa, la mesa de seguimiento del pacto entre CC y el PSOE intentaba deshacer la madeja del enredo. Después de casi cuatro horas de reunión en la sede del grupo parlamentario Nacionalista, que está pegado al Popular, Julio Cruz salió con huellas de cansancio -tal vez, de hastío- en un rostro que era todo un poema. El secretario de Organización de los socialistas canarios plantó cara a las “agresiones verbales” del presidente del Gobierno autonómico, en alusión a las referencias de Clavijo a una supuesta crisis en el PSOE y sus efectos sobre la estabilidad.

“No hay ningún problema interno”, enfatizó Cruz. “El PSOE tiene una dirección clara. La responsabilidad está en su ejecutiva regional y sus órganos regionales. Por tanto, creemos que el presidente del Gobierno tiene otras materias más importantes que meterse con la fuerza política que lo apoya. No es de recibo y, a partir de ahora, cualquier declaración en ese sentido será respondida, porque ese no es el papel de un presidente”.

El flamante senador no se quedó ahí. Dio otro pasito y levantó la señal de Stop sin taparse la boca: “No es una buena postura entrar en aseveraciones o interpretaciones sobre situaciones que desconoce. Seguro que intenta ocultar otras razones”. Pese a la calentura febril, el dirigente del PSOE diagnosticó que el pacto “goza de muy buen salud”.

En un ambiente “poco ventilado”, como dijo José Miguel Ruano ante los periodistas en tono de broma, el homólogo de Cruz en CC justificó a Fernando Clavijo: “Si la normalidad fuera el denominador común, no sería necesario hacer declaraciones ni por el presidente del Gobierno ni por ningún otro militante de Coalición Canaria”.

Por lo demás, la comisión firmó por fin el documento en el que se especifican los incumplimientos de las partes y fijó plazos no escritos para revertirlos antes de que acabe el año. En lo que respecta a La Laguna, donde Javier Abreu (PSOE) cogobierna a regañadientes con José Alberto Díaz (CC), el acuerdo municipal lo rubricaron el socialista Nicolás Jorge, por encomienda de la regional, y el nacionalista José Miguel Barragán. Tres meses han transcurrido desde la sesión plenaria de investidura del alcalde. Abreu se siente obligado.

La solución al conflicto de Lanzarote está a punto de caramelo.