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El puente de El Cabo y el castillo de San Andrés

En este verano urbano he visitado en Santa Cruz el puente de El Cabo y el Castillo de San Andrés. El primero sobre el barranco de Santos, entorno fundacional de Santa Cruz, y el segundo en el barranco del Cercado y las Huertas, también en la fundación de San Andrés. Los dos barrancos han venido a conformar sus historias, que hacemos ligadas a sus procesos de rehabilitación. Recién finalizada la primera y de acuerdo con nuestra propuesta de hoy, a realizar la segunda. Al tiempo los ejemplos nos permiten valorar el significado de ambas vidas paralelas. Para ello pedimos al lector la licencia de apoyarnos en la historia. En la historia del arte, hay dos formas básicas de abordar la rehabilitación, que personalizamos en Violet-le-Duc francés y arquitecto (1814-1879) y John Ruskin, inglés, artista y reformador social (1819-1900). Decía Violet que “restaurar un edificio no es mantenerlo, repararlo o rehacerlo, es restituirlo a un estado completo, que quizás no haya existido nunca”. La clave para él estaba en la “unidad del estilo”, conseguir el “monumento ideal”, incluso más puro que el originario. Ruskin, por el contrario, se traslada a la Edad Media en busca del modelo. El gótico es su referente. En la tensión entre ambas posturas se encuentra la actual rehabilitación. El puente de E Cabo es un buen ejemplo de Violet-le -Duc. Se ha restituido a un estado completo diferente que el anterior. El puente originario fue realizado sobre 1896 para salvar el barranco próximo a su desembocadura. Tenía 24 metros, que salvaba en dos tramos de 12 metros con un pontón central. Estructura metálica de acero inglés, con vigas roblonadas de celosía. La sección actual del barranco ha variado al reducirse de 24 a 18 metros y tener que ampliarse por razones hidráulicas, lo que exige elevar el puente en un metro. La obra asume el encargo, suprimiendo el apoyo central en el barranco, por lo que la estructura originaria hay que reforzarla. Lo novedoso de la solución es que se suprime la función portante de la estructura histórica, que se apoya-cuelga de la nueva. Se soporta en dos nuevas “vigas escondidas”, que apoyan el tablero y cuelgan la “estructura roblonada histórica”. Se cambia el sexo del puente. Del “puente histórico masculino”, humilde y esforzado, se pasa al actual, que es “una dama con el corsé escondido”. Ni siquiera se deja al puente antiguo y soportar la barandilla; irónico gesto. Más lío supone entender las normas de accesibilidad y seguridad que se obligan y que el tipismo local, incluso el culto, no entiende. En mi opinión, una excelente respuesta, de manual, cuidadosa, más pura y mejor que el original; un Violet. A visitar.

Nos vamos para San Andrés, al Valle de Salazar y de los Piratas, hasta que colocaron el Castillo sobre 1700, por lo que ya tiene más de 300 años. Durante este tiempo las riadas han acabado cuatro veces con él, estaríamos en la quinta reconstrucción. En 1797 durante el ataque de Nelson a Santa Cruz ocupaba el bastión norte de la línea defensiva y dio buena prueba de su eficacia. Luego del último aluvión de 1898 quedó arruinado, en desuso y fue finalmente entregado en 1926 al Ayuntamiento, su actual propietario. El Castillo de San Andrés, obedece al modelo de torre defensiva que se realizó en Canarias sobre 1700, teniendo como gemelos las torres de Gando y San Pedro en Gran Canaria, Tostón y Caleta de Fuste, en Fuerteventura, y la Torre del Águila en Lanzarote, de los cuales se conservan incluso los planos. El Castillo de San Andrés, se incorporó al Patrimonio Histórico español en 1949 y es BIC según la Ley Canaria de 1985. Desde Julio 1993 es monumento con la Ley de Patrimonio Canaria, la cual en 1999 delimitó un entorno de protección para la torre. Se realizó un cercado de protección para la ruina, que hoy permanece aislado y en un estado de conservación deficiente. Proponemos un cambio radical, que implica rehabilitarlo, dotarlo de uso y reconstruir el entorno. Sería la quinta reconstrucción histórica, la más larga desde 1898, los materiales a mano. Proponemos convertirlo en centro de visitantes de las Teresitas y Anaga, sala de exposiciones y usos múltiples, sede de la Gesta del 25 de Julio y más. El logotipo de los empresarios de San Andrés, de su Club Deportivo y colegio es el Castillo; pongámoslo en pie. Sería levantar las Teresitas, Anaga, el Distrito. La Asociación Hispania Nostra, homónima de la Europea, declarada de utilidad pública en 1976, apuesta por restaurarlo, luego de incluirlo en la Lista Roja del Patrimonio, dado su estado de abandono. Nos sumamos a ello luego de la visita de hoy, donde su entorno lo ocupa una estación de bombeo, los contenedores de basuras y un parking. Esta joya patrimonial de San Andrés debe ser restaurada, dotada de uso y reconstruido su entorno. Un Ruskin.

*Arquitecto y Urbanista