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“Sin la Bajada de la Virgen nos faltaría algo en el ADN güimarero”

Carmen Luisa Castro, participando en una Bajada. | DA
Carmen Luisa Castro, participando en una Bajada. | DA

El pequeño caserío de El Socorro se apresta para recibir mañana lunes a miles de peregrinos que acompañarán a la Virgen desde la iglesia de San Pedro hasta las playas de Chimisay, donde se les apareció a los guanches.

Para la alcaldesa Carmen Luisa Castro, “las fiestas en honor a la Virgen de El Socorro representa un valor incuestionable en la identidad de Güímar. De hecho cuenta además con innumerables facetas que nos acercan a nuestras tradiciones más profundas y encima, es capaz, de enlazar distintos barrios y hermanar no sólo diversos pagos de Güímar sino de la región del sureste de Tenerife. Si llegara a perderme esta fiesta, enseguida, notaría como si me faltase algo que va en mi ADN y en mi relación con los de mi municipio”.

El año pasado se contabilizaron unas ochenta mil personas las que acudieron a la Bajada, coincidiendo con que era domingo. Este año, a pesar de caer en lunes, las medidas de seguridad seguirán siendo las mismas. “Tenemos que estar muy precavidos con la seguridad y garantizar la atención sobre cualquier eventualidad o incidencia”, afirma Luisa Castro, que añade que “por el hecho de ser lunes no podemos bajar la guardia, sobre todo por un hecho que resulta fundamental: esta fiesta no para de crecer, cada año es más conocida y cada año llegan nuevos peregrinos y visitantes. No sabia decirte cuáles son los factores del tremendo éxito y popularidad de esta fiesta, pero sin duda, se me ocurren tres: la generosidad de la gente, la devoción por la Virgen y el cierre del verano”. Y pese a ser lunes, se triplicará el número de kioskos en El Socorro. “Por todo eso, no nos dejamos de sorprender y también por ello debemos estar pendientes y muy bien preparados ya que es una fiesta multitudinaria”, advierte Castro.

Un día que se espera tranquilo, al igual que el martes, cuando la Virgen regrese a su morada de San Pedro, donde no se espera que se produzcan los incidentes de otros años a la entrada a la Iglesia. “La polémica es ficticia”, señala la alcaldesa. “Por tradición -afirma-, el tajaras, que es parte imprescindible de estas fiestas, entra en acción cuando la Virgen se pone en movimiento. El tajaras es para la calle y a campo abierto. Luego está los otros espacios, no menos importantes, en donde se desarrollan los actos sagrados cristianos y la capacidad de la iglesia es la que es. Es un problema ficticio servido por grupos minoritarios que solo ha servido para medrar una situación que, realmente, no es más polémica que la que unos pocos se quieren inventar”.