sin pelos en las teclas

Ahora le volvéis a votar – Por Cecilio Urgoiti

El pasado miércoles se puso fin a la actual legislatura, ha sido esta una legislatura donde la mentira ha estado presente a lo largo de los cuatro años, donde esa constante ha alcanzado las cotas de mas alto nivel, donde hay muchas posibilidades de que si los actuales mandatarios, obviamente por error, dijeran una verdad, les delataría el rojo de sus caras; también es verdad, que el rojo de sus ideales se lo ha llevado ese bipartidismo y sus oscuros pactos monárquicos. Ciertamente se ha destapado mucha corrupción, corrupción que era conocida y cuando saltaba el 3%, rápidamente se desviaba la atención, con declaraciones vacías de contenido y amenazando con ese “tu más” o/y se arrojaba publicidad institucional y se silenciaba.

Mala y pésima legislatura, al mando de un ser cobarde, misero y profundo e impúdico cínico, que pudiéramos ver en este fragmento de una obra de Miguel Ángel Asturias, que le encaja perfectamente a Mariano Rajoy o al menos a mí me parece. “… ¡Alumbra, lumbre de alumbre, / Luzbel de piedralumbre!… / sobre la podredumbre…”. Dejo claro que esta frase no fue escrita para la persona que yo atribuyo.
Lo cierto es que en ninguna decisión importante al pueblo se le ha dejado participar. En esta nación no se nos permite oír la voz del pueblo. Hoy se prohíbe un referéndum, ayer se nos silenció la boca con una anticonstitucional Ley Mordaza y mañana será por el modelo que nos ha de regir. El Gobierno que ahora se va no nos ha permitido avanzar en la democracia participativa, algo que ya se practica en la sociedad de base. Yo le recordaría al Gobierno saliente que ha podido hacer con su mayoría absoluta lo que ha querido y que si somos, como dicen sus voceros, una minoría insignificante los que exigimos una mayor participación democrática, ¿por qué no se lleva adelante para demostrar esa afirmación? Algo hay, cuando se huye y no se afronta la realidad.

La llegada de un nuevo monarca es una oportunidad histórica, y con ella podríamos impulsar un amplio debate público, donde se proponga de forma abierta y sin ninguna cortapisa la dicotomía nunca resuelta, tras la muerte del dictador, de “Monarquía o República”. Promover un referéndum que ayude, por un lado, a regenerar e impulsar nuestra paupérrima democracia, y por otro lado y a su vez, determinar el futuro de la monarquía, impuesta por el propio Franco, pero aupada por ese constante bipartidismo que lleva instalado en este país mas de dos siglos.

Se debe tener en cuenta que la abdicación viene antecedida de una lista de corruptelas e incansables mentiras que ya no podía callar ni la Corona, ni el propio sistema político, impregnado de esa incuestionable descomposición que pone en tela de juicio las instituciones del Estado. Todo esto ha desembocado en una grave crisis sistémica, sin olvidar la repercusión en la propia economía del Estado. Al mismo tiempo, el apoyo ciudadano a la Corona se ha ido desmoronando de manera constatable y de forma patente. En este instante de cambio de gobierno debemos exigir la apertura de un proceso que nos lleve a una permutación, democracia participativa, y que el sistema económico que maneja la vida de los ciudadanos debe estar inspirado en el ecosocialismo.

Ha llegado la hora de iniciar una revisión, seria, crítica, digna, limpia, honesta y constructiva, promovida por los ciudadanos y para los ciudadanos donde la actual ralea ya no tiene cabida. Dentro del nuevo modelo de Estado, se tiene que contemplar la autodeterminación de los pueblos, olvido imperdonable de la historia del constitucionalismo español.