TENERIFE

El Barranco del Infierno seguirá cerrado hasta que se realice una “evaluación completa” de seguridad

Foto SERGIO MÉNDEZ
Foto SERGIO MÉNDEZ

El presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, ha anunciado este martes que la corporación no autorizará la apertura del Barranco del Infierno (Adeje) hasta que se realice una “evaluación completa” sobre la seguridad de los taludes.

En declaraciones a los periodistas, ha apelado a la “prudencia” debido a que apenas ha pasado un día desde el “triste accidente” que acabó con la vida de una turista alemana de 62 años y aún quedan “cuestiones que clarificar”.

Alonso ha dado el “pésame” a la familia de la fallecida y ha puesto el Cabildo a su “disposición”, al tiempo que ha avanzado que se va a “colaborar” con el Ayuntamiento –titular de la concesión de explotación– para “reducir el riesgo en la medida de lo posible” y con la administración de justicia, ya que hay una investigación abierta.

“No vamos a abrir hasta que volvamos a ver que las condiciones de seguridad son las adecuadas, garantizando el riesgo hasta el punto que podamos”, ha destacado, poniendo como ejemplo que en una playa puede producirse un ahogamiento si alguien se baña en una playa.

En parecidos términos se ha expresado el consejero insular de Medio Ambiente, José Antonio Valbuena, que ha remarcado que pese a las lluvias del fin de semana, el barranco se abrió el lunes siguiendo los criterios del protocolo de concesión, esto es, haciendo una “revisión diaria” de las condiciones.

“Ayer [por el lunes] se hizo y no había problemas, se había levantado la pralerta a las 08.00 horas. No había motivos para el cierre, ahora está cerrado de forma preventiva y hay diligencias judiciales abiertas al haber un fallecido”, ha comentado.

En esa línea, ha abogado por ser “prudentes” con la reapertura, dejando claro que se trata de un espacio natural con un riesgo “inherente”, de ahí que haya que acceder con cascos.

No obstante, ha comentado que antes de su reapertura en el pasado mes de mayo –encargada a la empresa Falinia– el riesgo “era mayor” porque la gente “se metía de forma descontrolada” y sin guías y ahora “está limitado el número” y los usuarios tienen un seguro de responsabilidad civil.