el entrenador personal

Consejos alimenticios – Por Antonio José García-Peñuela Castro

Con muchas las personas que después de los excesos de verano y tras la vuelta a la rutina comienzan una dieta. Como decimos una y otra vez, en esta vida ha de ser todo gradual y progresivo y es mejor adoptar un estilo de vida que realizar dietas muy estrictas que acaban siendo pasajeras y acentúan los efectos rebotes. Tenemos que recordar que lo ideal es cuidarse siempre y no solo por temporadas, por eso vamos a facilitarle algunos consejos que le ayudaran a adquirir un buen hábito alimenticio. En primer lugar vamos a hablar del desayuno, la comida más importante del día. Debe haber un gran aporte de energía, constituido en parte por hidratos de carbono, que han de ser de “calidad”, de índice glucémico bajo. Son de lenta absorción, lo que nos proporcionará energía a lo largo de toda la mañana sin realizar picos pronunciados de azúcar en sangre. Un tazón de leche y gofio es un alimento estrella para el desayuno. Además, si lo acompañamos con un vaso de jugo natural sería excelente por el gran aporte de vitaminas que nos proporciona la fruta. Hago hincapié en natural porque todos aquellos jugos envasados del supermercado contienen muchísima azúcar casi igual que un refresco. A la hora de elegir un preparado mejor que sea de los que deben estar refrigerados porque suelen ser más naturales y con menos aditivos. A la hora de la comida debemos tener bien claro que es una ración. Una ración es un plato variado con todos los nutrientes necesarios, como podría ser un filete de ternera con verduras. Eso de primer plato, segundo plato y postre no existe.

Es más, el postre siempre sobra. Después de ingerir una gran cantidad de alimentos el postre no es necesario y menos aún una fruta. Les recomiendo que las piezas de fruta diarias sean para el desayuno, media mañana o merienda. Como buenos españoles nos encanta el aceite pero debemos de elegir el mejor “de oliva virgen extra” y saber que para cada comida principal con una o dos cucharadas soperas nos sobra. Al igual que al cocinar debemos evitar los fritos y sustituirlos por guisos, planchas, estofados y baño maría. Los que dormimos siesta tenemos que tener claro que hay que realizarla aproximadamente una hora, hora y media después de haber comido para no perjudicar la digestión. Y por último vamos a hablar de la cena. Si decíamos que en la comida una ración consiste en un plato, la cena es exactamente la mitad. Si además ese día hay bastante actividad o entrenamos mantenemos los hidratos de carbono como guarnición sino lo ideal sería sustituirlos por ensalada o verduras. Deberíamos cenar entre las ocho y nueve de la noche y no más tarde porque nos va a costar conciliar el sueño debido a una digestión pesada. Todo estos pequeños consejos, junto con la actividad física, nos ayudarán a tener un estilo de vida saludable.
*DIRECTOR DEPORTIVO DE LA Uax. madrid