sanidad

Los cribados preventivos, principal aliado para hacer frente al cáncer de mama

Los cribados preventivos dirigidos a un diagnóstico precoz del cáncer de mama, así como los avances incorporados en el tratamiento del tumor, permiten que esta patología, que cuenta con una alta incidencia, alcance en estos momentos elevadas tasas de curación en un periodo de cinco años, explica el oncólogo de Hospital Parque Pedro Valle.

Coincidiendo hoy con la celebración, del Día Internacional contra el Cáncer de Mama, Pedro Valle señala que esta patología representa el 30% de todos los tumores de mujeres en el país, donde se detectan de orden de 26.000 casos al año.

El sobrepeso, así como la exposición a estrógenos y la carga genética representan los principales factores de riesgo en la aparición de esta enfermedad. Por el contrario, los embarazos o tener el primer hijo a edades tempranas son aspectos que previenen su aparición.

El oncólogo de Hospital Parque Pedro Valle afirma que la mayoría de los casos de cáncer de mama se producen a partir de los 60 años y que los cribados previos que se realizan se han convertido en una herramienta eficaz en la detección del tumor.

En este caso, puntualiza que las pruebas preventivas se inician a partir de los 50 años, mediante la realización de mamografías cada dos años. En el caso de personas con antecedentes familiares de cáncer de mama, las revisiones se inician a partir de los 40 años a través de ecografías.

La autoexploración mamaria así como los controles ginecológicos anuales son herramientas clave en la prevención. A esto, se suma también una alimentación sana y variada, la práctica habitual de ejercicio y el control del peso.

Pedro Valle insiste en que estos aspectos son fundamentales de cara a la detección precoz de la enfermedad, teniendo en cuenta que pruebas como las mamografías reducen en un 30% la mortalidad en el caso de la aparición de tumores.

Tratamientos avanzados

Respecto al tratamiento, el oncólogo de Hospital Parque afirma que pasa por la cirugía, que puede ser conservadora en el caso de tumores pequeños y se procede a la extirpación del pecho en el caso de tumores de mayor tamaño o en aquellos casos en los que se percibe diferentes focos.

A esto se suma también la extirpación del ganglio centinela, el primer ganglio de la cadena ganglionar linfática axilar que recibe el drenaje del área afectada por el tumor, a través de una nueva técnica incorporada por Hospital Parque que reduce los efectos secundarios de una cirugía más invasiva.

La radioterapia local y la quimioterapia completan el tratamiento, en función de las características del tumor, al mismo tiempo que se aplican terapias de quimioprevención en aquellas personas que registran receptores hormonales positivos para evitar que se desarrollen tumores en otro pecho

Posteriormente, los controles periódicos de las pacientes, que incluyen exploraciones, controles analíticos y pruebas de imagen, permiten realizar un seguimiento adecuado y mejorar las tasas de curación, añade Pedro Valle.