sin objetividad

Darle al botón de las primeras alarmas

Primer tiempo. El Iberostar Tenerife nos tiene malacostumbrados. A pesar de que en los últimos veranos el equipo también llevaba a cabo algunos fichajes, mantener al grueso de la plantilla provocaba que los fichajes, casi como si de una herencia se tratara, asumieran los conceptos muy rápido, con unos periodos de adaptación cortos, pero eso no es lo común. Lo más normal es lo de estas dos semanas: desajustes en defensa, desacierto en ataque y algunos despistes que cuestan caro. ¿Es para preocuparse? No, es para entender que las temporadas serán cada vez más complicadas y, por cierto, para poder ayudar de la mejor manera al equipo es necesario conseguir entradas superiores a los 3.182 espectadores de ayer, padres de los jugadores de la cantera incluidos. Es una cantinela que repito demasiado, trataré de no ser cansino, pero es vital para poder vivir la ACB muchos años. Segundo tiempo. Es ahora cuando corremos el riesgo de creer que Abromaitis, del que muchos hablaron maravillas incluso sin haberlo visto jugar, nos parezca que no tiene la calidad que tiene, que Davin White ya no sea un jugón sino un chupón y que añoremos jugadores que ya no están y que cuando estaban decíamos que era muy necesario reforzar esas posiciones. Perder en Badalona y frente a Andorra entra dentro de lo lógico -son dos equipos que darán más de un susto este año-, como entra dentro de lo lógico perder frente al Real Madrid la próxima jornada y tener un balance de 0-3 sin que eso deba suponer que los objetivos del año no se cumplan. Recuerdo ahora la campaña del regreso a la ACB, con un 0-6, que sí resultó peligroso porque las dudas eran aún mayores al tratarse de un equipo lleno de jugadores novatos o que habían pasado por la ACB hace muchos años. Ahora, sinceramente, no parece que haya que temer, sino trabajar y crecer. Prórroga. Hoy se celebra el Día Internacional Contra el Cáncer de Mama y en esta Isla tenemos suerte de contar con deportistas y clubes muy sensibles a este tipo de iniciativas. En las páginas de DIARIO DE AVISOS, Alejandro Martínez narraba ayer cómo, poco a poco, ha ido ayudando a diferentes colectivos y reclamaba que los deportistas profesionales fueran “más utilizados” para estos menesteres. El entrenador del CB Canarias se ofreció a poder ayudar del mismo modo que insistió en que ser solidario no es solo donar cantidades económicas, sino llevar a cabo gestos que pueden parecer pequeños para muchos, pero muy grandes para los que sufren tan terrible enfermedad. Si las palabras de Alejandro Martínez sirven para sensibilizar a unos cuantos y si un porcentaje de esos cuantos se deciden a arrimar el hombro el objetivo estará conseguido. Las corbatas y los silbatos rosas valen la pena y es algo que hay que agradecer al entrenador del CB Canarias.