ADEJE

El embarque de la Virgen, un espectáculo de emociones

El embarque de la Virgen de la Encarnación es el acto más seguido de las fiestas de Adeje. / GERARD ZENOU
El embarque de la Virgen de la Encarnación es el acto más seguido de las fiestas de Adeje. / GERARD ZENOU

Las III Fiestas Lustrales de Adeje vivieron el sábado por la noche uno de sus momentos más apoteósicos con el desembarco de la Virgen de la Encarnación en la playa de La Enramada, donde fue recibida por un gran espectáculo musical, teatral y pirotécnico.

La Virgen partió de la parroquia de Fañabé hacia Puerto Colón donde, una vez realizado el cambio de varas y recibimiento oficial, la imagen se embarcó, para posteriormente iniciar la procesión marítima rumbo a La Enramada. A lo largo del recorrido, los hoteles del municipio realizaron diversas ofrendas pirotécnicas al paso de la imagen y, una vez llegada a pie de playa, se inició una representación simbólica de cómo la Virgen de la Encarnación se ha convertido en símbolo aglutinador de la multiculturalidad del municipio más allá de credos y creencias.

La composición musical que se utilizó una vez la Virgen arribó a La Enramada fue compuesta, de forma conjunta, entre y la Escuela Municipal de Música de Adeje y el periodista y escritor Luis Ortega hace cinco años. Tras el desembarque y posterior recibimiento en la playa, la Virgen se encaminó en procesión de antorchas hacia la zona de El Humilladero, lugar donde fue encontrada la imagen, cuna de la evangelización de Adeje y primer lugar de culto del suroeste de Tenerife. Allí, los párrocos del municipio oficiaron una misa cantada por el Grupo de la Escuela Municipal de Folclore de Adeje y se procesionó hasta la iglesia de San Sebastián.

Las Fiestas Lustrales continuaron ayer con la subida en rogativa de la Virgen de la Encarnación desde San Sebastián hasta la iglesia matriz, Santa Úrsula, ubicada en el casco adejero.