CUANDO FUIMOS LOS MEJORES

El equipo que gritó: “¡El Sur existe!”

Hito histórico. Nunca antes un equipo de voleibol había logrado conquistar la Copa del Rey. Los de Jaime Fernández Barros tuvieron que eliminar al Unicaja Almería, campeón de la Superliga, Elche, anterior campeón copero, y el CD Numancia, gran favorito al títuolo y un histórico del voleibol español y europeo. emoción hasta el final. El primer y tercer set fue para el CV Arona, mientras que el Numancia logró hacerse con el segundo y cuarto parcial. El duelo se marcharía al tie-break, en el que un bloqueo de Pablo Peralta y un remate desviado de un jugador numantino dieron el título a los tinerfeños después de un sensacional trabajo. su mayor logro. Ganar la Copa del Rey permitió al Arona competir por la Supercopa de España, que ganó tras volver a imponerse al Unicaja. Años más tarde todo cambiaría. Las ayudas económicas no eran las mismas y era muy complicado mantener un proyecto de esta envergadura en la Isla, por lo que, poco a poco, la entidad fue acercándose a su desaparición, dejando a Tenerife sin voleibol masculino de élite.
<
>
su mayor logro. Ganar la Copa del Rey permitió al Arona competir por la Supercopa de España, que ganó tras volver a imponerse al Unicaja. Años más tarde todo cambiaría. Las ayudas económicas no eran las mismas y era muy complicado mantener un proyecto de esta envergadura en la Isla, por lo que, poco a poco, la entidad fue acercándose a su desaparición, dejando a Tenerife sin voleibol masculino de élite.

Jaime Fernández Barros, alma máter y trabajador incansable de aquel CV Arona repetía una y otra vez que su club lo tenía “mucho más complicado” por estar alejandro de Santa Cruz. Aquel proyecto para el que contó con la imprescindible ayuda de Eulogio Hernández vivió uno de sus momentos de gloria el 22 de febrero de 2004, cuando el club insular logró hacerse con la Copa del Rey al imponerse al poderoso CD Numancia en Mallorca.

El CV Arona había nacido en 1997 bajo la denominación Club Clínica San Eugenio, nombre que iría variando debido a los diferentes patrocinios. Poco a poco fue logrando varios ascensos, hasta llegar a la Superliga Masculina. El acierto de Fernández Barros a la hora de componer sus diferentes plantillas fue clave, consiguiendo reunir a algunos jugadores tinerfeños, como Javi Luna, Antolín Pérez o Yoyi Luis, con extranjeros que, en muchos casos, firmarían posteriormente con algunos de los mejores clubes de Europa.

En 2003 el equipo logra ser subcampeón de la Superliga, dando un aviso claro de que aquel proyecto iba muy en serio. Solo un curso más tarde los aroneros llegan a la fase final de la Copa del Rey, una de las más emocionantes que aún se recuerdan.

Sobre el parquet del pabellón de Son Moix se dieron cita nombres como Steve Brinkman, Tomás Ereu, Gastón Giani, Alfonso Flores o Manuel Sevillano, jugadores que tenían claro que aquella no iba a ser una final que se resolviera de manera clara.

Los tinerfeños ganaron los sets impares, los sorianos harían lo propio con los pares, llevando el duelo a un tie break que llegaría al 24-22 final. Cuando el remate de Andrew Rivera se marchó directamente fuera sin que lo tocara ningún jugador del Arona, el banquillo insular saltó a la pista para abrazarse al resto de sus compañeros.

No era para menos. Aquella final había durado casi dos horas y media pero, anteriormente, porque el formato de la Copa del Rey comprendía ocho equipos que se medían en duelos eliminatorios, los de Fernández Barros habían tenido que ganar al Unicaja Almería, campeón de la Superliga, y al Elche, vigente campeón copero.

Era la primera, y única, vez que un equipo de voleibol masculino de Tenerife conseguía el título de Copa del Rey en una época en el que este deporte estaba muy de moda gracias al glorioso CV Tenerife. Y fue, seguramente, la vez que, deportivamente, el sur de la Isla supo reivindicarse mejor.