trac tic tac

Esperada visita

Llegó el miércoles y parece que los años no han pasado por él, y eso que van treinta sin vernos, me dice nada más aterrizar, así, con su sonrisa de niño bueno, de esos que parecen no romper un plato. No nos veíamos desde el instituto, desde los gloriosos ochenta, época que recuerdo con anhelo, no por su pasado, sino por echar de menos lo que queríamos ser, aquello que soñábamos para un futuro convertido ahora en presente roñoso. Mi amigo insiste en que esto del futuro, refiriéndose a hoy, a lo que suponía la entrada al nuevo milenio y a un mundo de sueños del capital, ¡es la leche! No seré yo quien le discuta que lo es, aunque para eso hay que tener perras, amigo, que la cosa está apretada en esta vida de miserias cotidianas. Pero insiste. No cesa en alabar las bendiciones de los avances tecnológicos, pese a sentirse decepcionado por tener que atarse las ligas manualmente. Claro, acaba de descubrir las bondades del smartphone, internet, manejar información al instante… Yo le digo que no se deje seducir, no es todo oro lo que reluce, si bien, cuando lo miro con cierta perspectiva me doy cuenta de su razón: las maravillas de este tiempo significan un avance sin precedentes, un acceso al conocimiento y a las relaciones como jamás las pudimos imaginar. Mientras charlamos no para de usar la tablet que recién descubre y me fríe a preguntas sobre todo lo que acontece en el vacío siglo XXI. Pronto empieza a darse cuenta de que el envoltorio ha cambiado pero que en el fondo seguimos manteniendo las mismas estructuras: el de arriba oprime, el de abajo se somete o se revela. Pensé que evolucionaríamos, me dice con cierta nostalgia. En ello estamos, le digo yo con cierto optimismo. Su cara, mezcla de disgusto y miedo, me hace preguntarle que dónde quedó su espíritu combativo, ¿o serás un gallina? Eso le hace reaccionar (uno conoce sus puntos débiles). ¡Anda, vamos a echarnos una cuarta!, me dice animoso. Coño, Marty, que estamos en octubre, las bodegas están cerradas. Se te ocurre venir en cada momento…

@cesarmg78