superconfidencial

Humor y dolor

1. Decía el inolvidable médico y académico don Juan Vidal Torres, paz descanse, cuando alguien le invitaba a una fiesta o a asistir a un acto científico: “Déjelo, déjelo, yo lo que quiero es que no me duela la pierna”. El periodista, abogado y humorista Joaquín Reguero, paz descanse también, refería a quienes querían escucharlo que él tenía un amigo que se había jubilado a los 43 años: “Nació jubilado”, ironizaba, mientras movía con él las fichas del dominó en el Price, sociedad recreativa que nadie sabe cómo aún sigue en pie. Humor y dolor se mezclan como un terrón en un vaso de agua, entre los dos no hay distancias, son inevitablemente vecinos. Evidentemente, el dolor se lleva mucho mejor con humor. Yo ya no me inmuto ni cuando recibo un sobre negro de Hacienda. Que les den por el culo a los remitentes..

2. Llegado a la edad que tengo, todos los acontecimientos que he ido asumiendo han construido en torno a mí una capa casi impermeable, como una armadura. Claro que me importan muchas cosas, pero cada vez menos. Yo tenía que haberme jubilado a los 43 años, como el amigo de Reguero que nació jubileta, pero me había metido en tales berenjenales que me fue imposible. Me atrapó la maraña social de la que pocos se escapan. Yo, al menos, no lo conseguí, quizá porque tampoco lo intenté demasiado. Sí vencí la fobia al ordenata que sufren casi todos los de mi edad, que no pudieron desprenderse de la Olivetti.

3. Agradezco a mi actividad de periodista que el cerebro no se me haya encasquillado, como el revólver del malo, y que hasta el momento funcione, no sé si a plenitud pero sí a satisfacción. Esto me permite hacer humor y ser casi impermeable al dolor, aunque si sobreviene yo soy un partidario del ibuprofeno; otros dicen que daña el corazón. Nunca había recibido tantas cartas como ahora, jamás había despertado tanto interés en las redes -quizá porque no existían- como en este momento. Quiero decir que estoy gozando, porque vaya que sí existo. Incluso los ciclistas piden que me echen de este periódico. Y hacen bien. Este periódico debe estar de mí hasta los cojones.

achaves@radioranilla.com