santa cruz

El IMAS pondrá en marcha en 2016 una cartilla de necesidades básicas

El nuevo sistema se seguirá combinando con las derivaciones a entidades que reparten alimentos. | F. P.
El nuevo sistema se seguirá combinando con las derivaciones a entidades que reparten alimentos. | F. P.

Igual que cualquier otra tarjeta. Ese será el funcionamiento del nuevo sistema que el Ayuntamiento de Santa Cruz está preparando para atender la demanda de alimentos de las familias chicharreras que acuden al Instituto Municipal de Atención Social (IMAS). Esta fórmula, que se avanzó a finales del mandato anterior, explicó el concejal de Asuntos Sociales, Óscar García, vendrá a dar “rapidez, autonomía y autogestión” a las familias, puesto que se trata de un sistema en el que la tarjeta tendrá un saldo de productos y una caducidad; de esta forma, las familias serán las que decidan qué productos incluirán en su cesta de la compra. El edil confía en que la tarjeta esté operativa en el primer trimestre de 2016.

“Esta es una idea que se viene gestando desde el mandato anterior y lo que pretendemos es mejorar el servicio. Poner en marcha este sistema es un gran proyecto que queremos impulsar antes de que acabe el año”, explicó García a DIARIO DE AVISOS. Antes se ha de licitar el servicio y establecer los protocolos de actuación. “El expediente ya está caminando gracias al impulso de este equipo de gobierno y tenemos constancia de que son muchas las empresas de alimentación que se han interesado por ella”, añadió.
Este nuevo método saldrá a licitación de aquí a final de año aunque, detalló García, aún no se ha decidido la fórmula del concurso público. “Estamos estudiando si será por invitación a las empresas interesadas o mediante un concurso abierto”.

Lo que sí está claro es que los pliegos de licitación van a recoger que las empresas interesadas han de implementar un sistema informático mediante el cual se identifique a los beneficiarios de la tarjeta, así como el listado de productos a los que las familias tendrán derecho. “Evidentemente, tendrá que ser en colaboración con el IMAS, pero deberá ser la empresa la que implante y gestione este sistema”, añadió el edil popular.

García defendió las ventajas de este método, del que dijo que proporcionará rapidez en la gestión de las ayudas: “Las familias podrán recibir desde el primer momento esta tarjeta con el saldo de productos”. Además, “tendrán una mayor autonomía, puesto que podrán decidir ellos la forma y el momento en el que usar esta tarjeta”.

La empresa que gane el concurso tendrá que hacer una base de datos con los usuarios

También, añadió García, “ganarán en autogestión, porque se verán obligadas a distribuir los productos según sus necesidades”, para añadir que, “sin duda, el principal avance será la incorporación de productos frescos a la cesta de la compra, algo que hasta ahora no se podía hacer”.

El concejal responsable del IMAS aclara que la implementación de esta tarjeta se seguirá combinando con las derivaciones a las entidades que reparten alimentos en la ciudad, recordando el edil que en la capital “existen más de una treintena de estas asociaciones que, en colaboración con el Banco de Alimentos, dan ayuda a más de 11.000 personas en la ciudad”.

García insistió en que su labor consiste en sacar adelante el Plan Estratégico de Servicios Sociales de la ciudad y poner en marcha los distintos proyectos. “Las ideas, si son buenas, da igual de donde vengan; tenemos que dejar de monopolizar la autoría para pasar a ponerlas en marcha y eso es lo que yo me he marcado, sacar adelante todo aquello que sea bueno para la ciudad y para los vecinos”.

Mañana, durante la Comisión de Control, Óscar García dará más detalles de la puesta en marcha de este sistema que ya en el mandato anterior se avanzó aunque sin llegar a materializarse. Entonces se hablaba de vales de comida en sustitución del actual sistema de ayuda, en el que se le da a las familias una cesta de la compra determinada y que recibían en su domicilio de la mano del supermercado.