sin pelos en la tecla

Insolente campaña – Por Cecilio Urgoiti

Que se abran cien flores, que se abran cien escuelas del pensamiento, para competir y promover el progreso en las artes y de las ciencias y puedan producir una cultura socialista floreciente en nuestra tierra”. Fue esta, una de las famosas frases pronunciadas por Mao Tse Tung, en el verano chino de 1956, y quisiera que solo como frase impactante, pueda ser perpetuada en la memoria política de este, nuestro país, ahora que empezamos, la campaña electoral, que no precampaña, de unas elecciones generales, que superaran un cinismo superlativamente cainita.

Ni el actual bipartidismo español esta por la limpieza en la pendencia que entramos, ni los que brotan como alternativa van a poder desenredar la maraña heredada del tardofranquismo, nos costara mucho tiempo desenmarañar ese tejido con apariencia democrática, pero lleno de trampas, donde la división de poderes que se aplica en este país, estremecerá la tumba y al propio Montesquieu.

Estoy cansado de tener esa sensación de asco y de sentir vergüenza de tanta corrupción producida alrededor de la vida política y, en lo mas profundo de mi ser, como persona, como humano y, aun más, como ciudadano, me siento agredido, utilizado y mangoneado por la constante del neoliberalismo que me rodea, que estructura su ideología en la mentira al ciudadano y el robo como la mejor condición para salvarnos. Pero el 20D habrá que decidirse a votar, por lo que hay y, lo que hay, tiene una base que huele mal, que huele a putrefacto, que lo de democracia, no lo es. Que la estructura política es continuidad de aquello que se fraguó en el Monte de la Esperanza, concretamente en un lugar llamado Las Raíces, en un lugar en el que aún queda un monumento al Golpe de Estado a la II República. Ese monumento está de pie y no ha saltado por los aires, porque no hay presidente del Cabildo con la suficiente valentía política para derribarlo y como en esta España tampoco se respeta la memoria histórica y si se dan muchos argumentos, que hieren la sensibilidad de la ciudadanía. Eso es lo que ese día quieren que vayamos a votar; además, si algo me falta decir, es que la vida política de esta España mariana y no por la virgen, que también, con algunas excepciones, esta abarrotada de cínicos. Me gustaría tanto ir a votar ese día sabiendo que España tiene una oferta de futuro conectada con un plan acordado, tras una nueva Constitución.

Si como he oído, el pasado es un prólogo, en el que veces tú eres el olvidado protagonista y además ni siquiera hay un dios, que pueda cambiar ese pasado, tendremos que empeñarnos y esforzarnos por que la construcción del nuevo futuro no nos avergüence del pasado que ahora erigimos.

Una continuidad del bipartidismo augura más de lo mismo, es un apoyo directo a la corrupción, al ocultismo y a la aplicación de políticas neoliberales de mano de la Europa con apoyo del FMI y más concretamente de Merkel.

La campaña electoral que se avecina tiene todas las trazas de ser una insolente campaña, donde algo se esconde y donde no debemos olvidar que la gestión del Estado tiene que estar en manos políticas, pero busquémoslos honradas y honestas. Haberlas haylas.