carreras de montaña

El orden se impone al caos

Un corredor en la prueba de Tinajo. | DA
Un corredor en la prueba de Tinajo. | DA

Se acabó el todo vale en las carreras de montaña, o por lo menos va camino de terminar. La proliferación de estas pruebas se ha convertido en un buen negocio para organizadores avispados. Para lucrarse con esta actividad deportiva solo era necesario tener un amigo concejal, una paellera de dimensiones considerables y un arco que sirva de salida y llegada. Pero ojo, por suerte en Canarias estos irresponsables son minoría. Aún así, para evitar que alguno quiera exprimir a la gallina de los huevos de oro, la Federación Canaria de Atletismo, la Insular de Tenerife y la de Gran Canaria, han sacado una reglamentación clara y diáfana para la correcta organización de pruebas de trail y carreras de montaña.

A partir del 1 de noviembre se considera que se trata de una carrera de montaña a aquellas pruebas atléticas que se desarrollan en entornos naturales y/o rurales que transcurren, al menos en el 50% de su recorrido por senderos libres del tráfico de vehículos y establecen controles de salida y llegada de los participantes. La distancia de competición podrá oscilar entre los 5.000 y los 20.000 metros. La altimetría de la prueba debe presentar un desnivel acumulado mínimo de 0 metros.

Por otra parte, se considera carrera de trail a aquellas pruebas que se desarrollan en entornos naturales y/o rurales que transcurren, al menos en el 75% de su recorrido, por senderos libres del tráfico de vehículos y establecen controles de salida y llegada de los participantes. La distancia de competición deberá supera los 20.000 metros. La altimetría de la prueba debe presentar un desnivel acumulado mínimo de 1.000 metros.

La nueva reglamentación recoge los derechos que tienen los organizadores, además de poner en conocimiento general que habrá cuatro niveles de controles técnicos a los que se podrán someter las pruebas. Como no podría ser de otra manera, igualmente señala las obligaciones (cuotas de licencia, proyecto de la prueba y el procedimiento a seguir).

Quien no se atenga a esta normativa será protagonista de un informe desfavorable de la federación regional que será notificado a las diferentes administraciones públicas para su conocimiento y efectos. El organizador podrá ser objeto de un expediente sancionador con la suspensión cautelar de su licencia.

Un documento “incómodo”
Alberto Hernández, presidente de la Federación Canaria de Atletismo, tiene claro que esta nueva reglamentación no será del todo bien aceptada por todos. “Este documento será un poquito agridulce para algunos organizadores que han hecho lo que han querido”, sentencia el mandatario federativo, quien entiende que es absolutamente necesario poner orden en esta disciplina: “El caos existe desde hace un par de años en toda Canarias, pero especialmente en Tenerife. Son pruebas que están de moda y hasta ahora no hemos sacado este reglamento porque no estaba claro quién llevaba el tema de las carreras de montaña. Ahora nosotros tenemos competencias. Por fin alguien a nivel internacional ha decidido qué corresponde a la Federación de Montaña y qué está incluido en la de Atletismo. A raíz de ahí, hemos actualizado los estatutos y hemos creado este reglamento, que pasa por ser un primer documento que irá regulando este mundo poco a poco”. Ese organismo al que se refiere Alberto Hernández es la IAAF, que en agosto acogió oficialmente al trail running como disciplina durante el congreso celebrado el día 19 en Pekín. Ahora son las juntas directivas de las federaciones de Tenerife y de Gran Canaria, además de la Canaria, las que han aprobado la nueva manera de organizar este deporte. “Lo que pretendemos es organizar esto y que no pase lo que pasó el pasado fin de semana en Tenerife, que coincidieron hasta tres pruebas diferentes”, insiste Hernández, quien recalca que “en los últimos años hay pruebas que no cumplen unos mínimos debido a que los planes de seguridad son más exigentes. Eso va en detrimento del deporte, del deportista y de la afición”. Eso sí, tiene claro que “no podemos obligar a nadie de que se pase a la Federación de Canaria Atletismo, que ni mucho menos tiene la intención de hacer caja. Los precios que tenemos no tienen esa finalidad y eso lo saben los que saben de deporte”. Además de regular, la intención de la FCA es la de “dar un servicio de calidad que iremos mejorando poco a poco”, concluye el presidente de la regional de atletismo.