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Organizaciones en positivo

Cuando le cuentas a las personas que el objetivo de las comunidades, organizaciones y empresas es potenciar el bienestar y la felicidad de sus miembros, así como promover el desarrollo de entornos sostenibles, la respuesta inmediata es: eso que planteas es una utopía. Ciertamente, si acudimos a los modelos empresariales y organizacionales actuales, así pudiera parecerlo. Parece que seguimos anclados en definiciones arcaicas, donde la ganancia económica y el tan famoso PIB siguen siendo el objetivo primordial. Es bastante curioso si tenemos en cuenta la respuesta a una pregunta clave: ¿cuál es su objetivo vital? Inmediatamente te contestan: ser felices. Podría parecer reñido con los objetivos de las organizaciones, aunque ciertamente los estudios parecen que nos dan la razón y existe una relación positiva entre nuestro rendimiento y el ser más felices en nuestros trabajos. Parece claro, por tanto, que nuestro espacio laboral debería ser un lugar donde nos sintamos a gusto, ya que, de lo contrario, aumentaría nuestra desmotivación y nos invadiría la tristeza. Pero podemos decir que nos sentimos más eficaces si nos sentimos bien en nuestras organizaciones y si los trabajos conectan con nosotros. Y esto nos hace pensar y sentir que estamos satisfechos con nuestra vida, generándonos un estado emocional positivo. Profundizando más en el tema, es importante que las organizaciones potencien en las personas una actitud positiva, siendo generadoras de entornos que generen optimismo y que actúen como facilitadoras de relaciones positivas entre los empleados. Otro de los aspectos a tener en cuenta es cómo las organizaciones valoran los logros conseguidos por sus miembros. En muchas ocasiones pasan desapercibidos o, simplemente, no se tienen en cuenta, lo cual es peor.

Todo ello tiene una lógica: potenciar a las personas y grupos de personas que conforman nuestras comunidades y organizaciones. Por esa razón necesitamos sentirnos bien, sentirnos optimistas para entender que podemos conseguir los objetivos comunes que nos hemos trazado.

Pero debemos ir más allá. Necesitamos que se nos valore, ya que eso nos hace potenciar nuestra autoestima, nos hace sentirnos eficaces y, finalmente pero no menos importante, debemos sentir que todo ello incide sobre los otros.

Todo eso hace que nos vinculemos, que generemos una relación sólida con nuestra empresa, que nos orientemos hacia un objetivo común, es decir, que adquiramos un compromiso con nuestra organización que nos plantea una esfuerzo personal voluntario, generando una relación sólida, bidireccional y continuada, ya que entiendo que el objetivo último es la mejora mutua y, por ende, mi felicidad.

*psicólogo y miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva
@jriveroperez