trac tici tac

Otoño con ella

A veces la sentía aparecer por la esquina de alguna de las calles de la vieja ciudad. Un impulso incontrolado evocaba la aparición. De pronto, su corazón se volcaba con facilidad, mezcla de nervios y pasión. La sensación era tan auténtica… Podía intuir su silueta contonearse entre el tumulto de los grises paseantes; en cuanto se acercase su sonrisa sería el color. Tan palpable era la vivencia, que al cerrar los ojos, era capaz de percibir los detalles de su olor, mezcla almibarada de perfume y piel, o los detalles de su tacto, fino y aterciopelado. Sin embargo no estaba; aquello no era real. De lo vivido solo quedaba la memoria incrustada en un cerebro juguetón, constantemente dispuesto a imaginar, a soñar despierto, a lanzar sensaciones desde el recuerdo. Siempre manejó la ficción mejor que la realidad. Por eso no la dejó marchar aunque ya no estuviera. Por eso sigue cobrando vida en los rincones más insospechados. Versos de Octavio Paz justifican su irreal imaginario: “Más allá de nosotros/ en las fronteras del ser y el estar, / una vida más vida nos reclama”. Sin embargo ya ha asumido que no regresará. No habrá un mañana. Hace tiempo que dejó de meter su mano en el agua salada, las naranjas nunca llegarán. Lo tiene claro, muy claro, y aunque sonríe mientras evoca tiempos pretéritos, siente rabia por no poder olvidar, por no ser capaz de sellar la herida y hacer como si nada hubiera sucedido. Maldice la existencia entre sentimientos agridulces. Hay remembranzas que son peores que muchas adicciones. Harto de revivir busca consuelo en otras almas y pese a que el éxito es escaso, cada vez son más los días que logra acallar los fantasmas. Pero la noche es traicionera y en ocasiones ataca sin piedad, conjugando extraños sueños que lo hacen sudar entre jadeos. No hay mal que cien años dure, se dice a sí mismo, y lleva razón. En este otoño ha encontrado una luz tenue de esperanza y piensa agarrarse a ella. Renovados ojos recitan un nuevo poemario. Él empieza a escuchar la música.

@cesarmg78