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Palmeros desmemoriados

1. Este artículo no se refiere a todos los palmeros, sino al rojerío estúpido, demodé y huérfano de ideas y a la otra parte tontorrona que no es capaz de dar la réplica a estos imbéciles. Me refiero a la retirada del nombre de don Blas Pérez González a una o a varias calles de municipios palmeros y al intento de derribo del monumento que el eminente catedrático y ministro franquista tiene dedicado en la capital palmera. Para mí eso de la memoria histórica no es otra cosa que revanchismo puro. Las atrocidades de la guerra civil fueron cometidas de parte y parte. A unos les daba por fusilar monjas y quemar imágenes y capar curas; a otros por llevar al paredón a personas que pensaban de distinta forma que los que tenían los fusiles. Una barbarie. Pero no confundan esto con la labor de un hombre que ayudó a miles de palmeros a salir de la miseria, que dio trabajo a incontable número de personas y que fue un gran especialista en Derecho Civil. La imbecilidad rampante de los revanchistas nos lleva a estas situaciones esperpénticas.

2. Don Blas Pérez siempre se volcó con la isla de La Palma, donde había nacido. Ayudó a muchísimos paisanos a seguir sus carreras en Madrid, salvó de la barbarie franquista a un montón de gente, siendo ministro. Y colocó en puestos oficiales, dentro y fuera de Canarias, a un montón de paisanos, por el mero hecho de haber nacido en La Palma. Desde luego, hizo mucho más que los gandules que ahora piden el derribo de su busto y arrancar su nombre de los rótulos de las calles. Qué miseria se genera en el género humano, sobre todo cuando el género humano es idiota.

3. Pero, ¿qué hace la gente que no comparte todo esto? ¿Se avergüenza, acaso, de parecer de derechas, oponiéndose a este desmán? Quiero decir que con tanto miedo a aportar argumentos a favor por parte de las personas más o menos sensatas, don Blas Pérez, o lo que queda de él, será derribado de su pedestal. Y, sinceramente, esto sí que es una injusticia histórica con un hombre que jamás se olvidó de La Palma y de los palmeros. Y el que diga lo contrario es que no tiene ni puta idea de su actuación.