REAL MADRID-IBEROSTAR TENERIFE (112-89)

Arrollados en Madrid

REAL MADRID IBEROSTAR TENERIFE
Nico Richotti entra a canasta ante la oposición de la defensa madridista. / ACB MEDIA

El Real Madrid liquidó por la vía rápida al Iberostar Tenerife, al que se impuso por 112-89 en un encuentro sin historia, en el que los visitantes solo pudieron aguantar las embestidas de su rival en los cinco primeros minutos de partido. El Real Madrid no anotaba 112 puntos en un partido de la Liga Endesa en los últimos 12 años y solo en una ocasión en este siglo, en la 08/09, superaron esa cifra de puntos.

Al Iberostar Tenerife sigue faltándole mayor agresividad defensiva o, simplemente, poder defender mejor, como lo hacía la temporada pasada. Es tan cierto que el Real Madrid no es un buen rival para sacar demasiadas muchas conclusiones debido a su potencial como que a los aurinegros les han metido 92 puntos de media hasta el momento en los tres encuentros disputados.

Desde 2008 el conjunto madridista no marcaba 112 puntos en Liga

El Real Madrid, como hace siempre, salió ayer en tromba a buscar el aro rival. Ambos conjuntos comenzarían cargando mucho el rebote ofensivo, una de las claves que permitió a los de Alejandro Martínez ponerse por delante en el marcador (6-8) tras dos tiros libres anotados por Davin White. Fue la señal que sirvió a los blancos para comprobar que el Iberostar Tenerife podía ser un oponente peligroso, por lo que los de Pablo Laso se pusieron a trabajar para conseguir un parcial de 10-0 para doblar en el marcador a su oponente tras una canasta en suspensión de Rudy Fernández (16-8). Como advirtió Alejandro Martínez en la previa, el Real Madrid es capaz de casi decidir un encuentro en cuestión de un minuto, algo que no tardó mucho en demostrar.

Los visitantes se iban a revolver y de la mano de Abromaitis y Hanley conseguirían acortar distancias a la espera de poder mejorar en defensa, a pesar de que, como demostraría Sergio Llul con un triple desde ocho metros, frente al Real Madrid, a veces, no es suficiente ni defender bien.

Pero había opciones. Will Hanley, que esta misma semana había reconocido que tenía que ganarse la confianza de Alejandro Martínez, anotó tres triples para acercar a los canaristas a dos puntos (32-30). Los visitantes habían encontrado la manera de incomodar al Real Madrid en defensa que coincidía, como en buena parte del duelo con Andorra, con la presencia en pista de Xavi Rey, quien, con un mate, conseguía romper la sequía anotadora de los suyos.

Los locales meterían una marcha más al duelo, con la facilidad de tener jugadores capaces de anotar desde cualquier zona de la pista, lo que parecieron aprovechar para dar otro arreón en el marcador que podía romper el duelo, aunque, finalmente, los visitantes volvieron a agarrarse al partido con más corazón que cabeza logrando llegar al descanso con 54-40, una distancia importante, más siendo el rival el Madrid, pero no insalvable.

El escaso acierto exterior de los insulares, 26% en triples, los lastraba, a pesar de que en la faceta reboteadora, los madrileños solo habían podido capturar tres rechaces más que su oponente.

Rudy Fernández machaca el aro del conjunto aurinegro en el encuentro. / ACB media
Rudy Fernández machaca el aro del conjunto aurinegro en el encuentro. / ACB media

El Iberostar Tenerife tenía que defender más duro si quería evitar que el Real Madrid consiguiera resolver el duelo en el tercer cuarto. Los aurinegros habían hecho pocas faltas, permitiendo a los blancos algunas canastas fáciles que había que evitar a toda costa, pero esa dureza no llegó.

Un triple de Jaycee Carroll lanzaba a los suyos 19 puntos arriba (66-47) culminado un parcial de 13-7 que comenzaba a dejar claro que la victoria no saldría del Bayclarcard Center de la capital de España.

Para colmo, Felipe Reyes resultaba imparable para los de Alejandro Martínez y cuando la defensa canarista se cerraba sobre él siempre existía un pase exterior para que Carroll, bestia negra de los insulares desde su regreso a la Liga Endesa, apareciera para castigar sin piedad (69-49).

El encuentro se había roto a base de los triples del escolta estadounidense (72-49) y quedaban aún 15 minutos por jugarse. Fue entonces, curiosamente, cuando los visitantes comenzaron a jugar más sueltos, reduciendo esa diferencia a 15 puntos (74-59), aunque fue solo un espejismo porque la sensación sobre el parquet era que, cuando el Real Madrid lo necesitaba, otro arreón volvía a casi decidir el duelo (81-59). Con 83-63, e intercambio de canastas entre ambos conjuntos, se llegaría al final del tercer cuarto del encuentro.

Alejandro Martínez comenzaría el último cuarto con los jugadores de rotación en pista, mientras Pablo Laso le daba los primeros minutos de la temporada a Jeffery Taylor y metía en pista a Doncic manteniendo a Hernangómez además de un Sergio Rodríguez que había disfrutado de pocos minutos. La dirección del juego insular no era buena, Davin White acabó valorando -9, algo que trató de arreglar Rodrigo San Miguel.

La cuarta falta de Will Hanley era otra mala noticia para el Iberostar Tenerife, teniendo en cuenta que estaba siendo uno de los mejores integrantes del conjunto aurinegro. De resto, muy poco más. Felipe Reyes seguía castigando el aro canarista demostrando que vive una segunda juventud, quizás mejor incluso que la primera, Doncic se empeñaba en dejar claro que, más pronto que tarde, está llamado a ser un jugador de referencia mundial y, con todo, el Real Madrid se acostumbraba a manejar diferencias por encima de los 20 puntos, llegando a estar 27 por arriba (97-70) con solo seis minutos por disputarse.

Los canaristas acabarían cediendo ante un rival superior, muy superior, en la teoría y la práctica, al que, a pesar de todo ello, pareció dar facilidades en determinados momentos del encuentro.

El Estudiantes será el próximo equipo que visite Los Majuelos con la intención clara, casi necesidad, de que los aurinegros consigan el primer triunfo de la temporada. Parece un oponente propicio, o al menos más de los que han tenido hasta ahora un equipo, el de Alejandro Martínez, al que le queda mucho por mejorar, sobre todo en defensa, y del que todos confiamos que su margen de mejora sea grande.

112 – Real Madrid (26+28+29+29): Llull (6), Carroll (12), Fernández (12), Ayón (6) y Thompkins (15) -cinco inicial-, Nocioni (3), Doncic (7), Maciulis (4), Reyes (21), Rodríguez (5), Hernangómez (12) y Taylor (9)

89 – Iberostar Tenerife (18+22+23+26): White (4), Richotti (13), Beirán (7), Abromaitis (8) y Sekulic (12) -quinteto inicial-, Carter (9), Hanley (14), O Leary (3), Rey (7) y San Miguel (12).

Árbitros: Peruga, Araña y Caballero. Sin eliminados.

Incidencias. Partido de la tercera jornada de la Liga Endesa disputado en el Barclaycard Center ante 8.851 espectadores.