el charco hondo

Tic tac

Tanta calima ha impedido ver las cosas como verdaderamente son, como deben ser. Tictac-tictac. Tanto ha sido el polvo en suspensión que el PP ha podido silenciar que el epicentro del problema se localiza en el Gobierno de España, que vació el convenio de carreteras con el arte de los jíbaros reduciendo cabezas. Los recursos del Estado para carreteras de las Islas son migajas; y, radiografiado lo invertido en modernizar las infraestructuras del anillo peninsular, la desproporción es sangrante. Tictac-tictac. Mientras el PP se esconde en remolinos de arena (qué bien juegan, qué fácil se lo ponen) el presidente del Cabildo dice que los consejeros socialistas deben convencer a los suyos porque, de lo contrario, si no cumplen, rompe el pacto. Tictac-tictac. El polvo en suspensión ha generado desconcierto y confusión, vale, pero cabe recordar a Alonso que, lejos de ese enfoque,el único institucionalmente sostenible es que el Cabildo exija al Gobierno que cumpla. Personalizar el problema en la consejera, o en sus siglas, no tiene un pase. Es el Gobierno, no la consejera, el que cumple o deja de cumplir. Si el presidente del Cabildo tiene un problema lo tiene con el Gobierno, luego, sería el Gobierno el que está incumpliendo el pacto que esgrime Carlos Alonso (estaríamos ante lo que en la UE catalogan como un conflicto hispano-español; en este caso, Coalición-Coalición o Clavijo-Alonso). Si la consejera se desdice tendría que dimitir; para ahorrarle el trago, en la reunión de ayer decidieron apartarla, pasando la pelota a la consejera de Hacienda, que aceptará, sí o sí, la prefinanciación de la obra. Tictac-tictac. Coalición crea ambiente, se abona a la doctrina de los penultimátum, antesala del ultimátum. Tictac-tictac. El reloj avanza en las demás Islas. En horas o días desde Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, La Gomera y La Palma, van a caerle encima al Gobierno por haberles dejado las espinas del convenio de carreteras. Tictac-tictac.