tribuna

Trabajar es salud – Por Florentín Díaz*

Lo más importante en un trabajo es hacer lo que a uno le gusta, aunque a veces esta realidad no se da y nos toca aprender a amar lo que nos toca hacer. Muchos tienen la suerte de tener trabajo y otros, por las circunstancias en las que se encuentran, están en su busca. Para aquellos que no lo tienen es una angustia diaria, donde sienten cómo le están golpeando en la autoestima cada día. Así le acurre a Carlos, a Sergio, a Marta o a ti que estás leyendo este artículo. Pasan los días, las semanas e incluso los meses y ante los repetidos fracasos te sientes ansioso e irritable. Los dolores que nunca tuviste aparecen y para contrarrestarlos te distraes saliendo a pasear o invitando a los amigos a venir a casa. Lo peor de todo y lo que más te llega a frustrar, e incluso a castigarte más, son los consejos de quienes te rodean, amigos y familiares. Todas esas recomendaciones de ve al gimnasio, sal a caminar, no valen para nada porque para hacer cosas necesitas tener dinero y el poco que tienes lo gestionas para los gastos de urgencia. Todos hemos pasado por esta situación, ¡hasta yo! Te encuentras en un estado de “no sé”. ¡Incluso vas al médico porque no sabes lo que te ocurre! Te vuelves loco buscando y registrándote en páginas webs, porque ahora no se lleva lo de entregar tu currículum en mano, por lo que te quedas con la duda de si llegó o no. Te alejas de tus amigos, la vida social que llevabas se frena y la única esperanza es que el teléfono móvil te suene con un número que no conoces a ver si es una oferta de trabajo. Para algunos trabajar es sinónimo de estrés; para otros es cuestión de salud o, como yo digo, tener una actitud positiva hacia el trabajo. Tener la mente ocupada, sentirse útil, ser remunerado por lo que haces, tener un nivel de estrés equilibrado, dormir pensando en lo que vas a hacer al día siguiente, es lo que para mí es salud. El desempleo es una circunstancia de la vida que alguna vez hemos vivido por pertenecer a un mundo globalizado y cambiante. Ante esta adversidad que la vida nos pone como reto, bien lo dice mi amiga Cristina Pérez, psicóloga, pedir ayuda es un acto de valentía y pedir trabajo es muy digno. ¡Ánimo!
*florentín díaz es güimarero y finaliza sus estudios de
comunicación en la uoc