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Los vándalos se ceban con los ficus centenarios de San Francisco

Las pintadas se extienden por los troncos de los ejemplares de ficus centenarios, que representan un alto valor para la ciudad. | FRAN PALLERO
Las pintadas se extienden por los troncos de los ejemplares de ficus centenarios, que representan un alto valor para la ciudad. | FRAN PALLERO

La falta de respeto por los espacios públicos en Santa Cruz es una constante que puede comprobarse día sí y día también en las distintas pintadas que pueblan la ciudad o en los destrozos que sufren los espacios públicos. Una falta de civismo que estos días ha llegado al extremo de atacar a los árboles de la ciudad, concretamente a los ficus centenarios que presiden la plaza de San Francisco, a los que los vándalos han provocado serios daños al llenar de pintadas los troncos de ambos ejemplares. Desde el Ayuntamiento de Santa Cruz, el edil de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, lamentó profundamente este ataque que calificó de “atentado medioambiental”. “No estamos hablando de una pared que puede volver a pintarse o un mobiliario que se puede sustituir, sino de un ser vivo por el que no podemos hacer nada porque cualquier cosa que hagamos puede dañar más su estructura”, añadió el concejal.

Estos dos ejemplares tendrán que lucir tan deplorable aspecto durante años hasta que el propio árbol pueda asimilar la pintura y suponiendo que esa metabolización de los tóxicos no le provoque ningún daño adicional. “Se trata de unos ejemplares espectaculares en un entorno igual de especial de la ciudad que han sido dañados por el capricho de unos pocos”, detalló Arteaga. El edil de Servicios Públicos informó de que ya se ha denunciado a la Policía Local este acto vandálico y que está siendo investigado para localizar a los culpables. “No vamos a descansar en la lucha contra el vandalismo”, añadió.

Desde el Ayuntamiento se sigue trabajando en los numerosos expedientes abiertos por vandalismo así como en la ordenanza que endurecerá las penas por este tipo de actos en la ciudad. “Ahora mismo lo que sentimos es una gran impotencia por no poder solucionar este atentado provocado por la ignorancia y el poco respeto al medio ambiente que ha demostrado el autor o autores de estas pintadas”. El concejal asegura que más allá de las sanciones económicas que se puedan imponer se trata de un problema de concienciación ciudadana. “No entendemos cómo gente que convive en la ciudad puede llegar a hacer esto con lo que es de todos”.

Arteaga reconoció que los actos vandálicos son una constante en la capital, con periodos de repunte, pero una lucha en la que el Ayuntamiento se deja cada año millones de euros para dejar los espacios comunes en las mismas condiciones que antes de la actuación de los vándalos. Lamentablemente en esta ocasión la actuación es irreversible.