POLÍTICA

El 20D retrata a Canarias

Fernando Clavijo y Patricia Hernández son conscientes de que si se mueven no salen en la foto. / A. GUTIÉRREZ
Fernando Clavijo y Patricia Hernández son conscientes de que si se mueven no salen en la foto. / A. GUTIÉRREZ

La convocatoria de las erecciones generales empalma el excitante porvenir tras el 20 de diciembre con el destino del virtualmente provisional Gobierno de Canarias, además de promocionar un concurso para ver a quién le crece más la nariz durante la campaña. Los gatillazos son provocados por la impotencia de impulsar ideas interactivas.

En la política participativa, la falta de estímulos no se compensa con la estimulación de los bajos instintos. Tampoco la erótica del poder seduce imponiendo, sino convenciendo con la estética de la ética.

Fernando Clavijo y Patricia Hernández se ponen guapos para la foto, temerosos de que el destino les haga un feo. La vicepresidenta aguarda los resultados para sacar partido del éxito o dar parte del fracaso, como en las cifras de empleo. Si Pedro Sánchez se muda en enero a La Moncloa, ella se quita de encima la hipoteca y formaliza la escritura del piso de la Secretaría General del PSOE regional. José Miguel Pérez lo ha reservado a nombre de Carolina Darias. En el mismo encuadre del retrato, el jefe del Ejecutivo autonómico abre una cuenta particular en el banco azul. Clavijo ha rellenado la solicitud de un fondo de inversión compartido con José Manuel Soria, que está pendiente del crédito de las urnas. En una noche loca, dos nacionalistas catalanes se cargan de valor con brandy Soberano. A uno se le pasa por la cabeza declarar la independencia y el otro le ríe las gracias. Al día siguiente estaban tan avergonzados que ninguno cambió de pensamiento para que no fueran tomados por borrachos.

La rebelión secesionista estalló en una taberna que ofrecía consumiciones con descuentos del 3%. Esos amigos se graduaron en la cantinela del trágala. En Canarias, la ronda la paga Clavijo con un cheque del IGTE que está en blanco porque se ignora la cantidad del dinero disponible. En el Parlamento, Román Rodríguez (NC) lidera la sublevación contra el criterio de la triple paridad de representación (equilibrio provincial, entre las islas capitalinas y las periféricas) para repartir los recursos. Una insólita imagen muestra a dos mujeres aguantando el peso de los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma. En realidad, los 7.701,8 millones caben en un bolsillo: el lápiz de memoria que la consejera Rosa Dávila entregó a Carolina Darias, la presidenta del Legislativo.