los realejos

Acuerdo para rehabilitar el fortín de San Fernando

El Ayuntamiento de Los Realejos y el Cabildo de Tenerife han acordado la rehabilitación del fortín de San Fernando, en el paraje natural de Rambla de Castro, así como del sendero de acceso a la playa de Castro. El proyecto remitido por la Corporación insular fue aprobado por el Consejo Rector de Urbanismo de Los Realejos tras comprobar su compatibilidad con el planeamiento municipal. El importe de la contratación de los trabajos asciende a 120.735,35 euros.
El alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez, valora “el proceso de tramitación que se ha desarrollado en los últimos meses ante este ansiado proyecto entre ambas administraciones” y transmite “la voluntad de los representantes insulares de dar licitación al mismo para su inminente ejecución, si no antes de finales de este año, sí a principios de 2016, con un plazo de ejecución previsto de cinco meses”. Según Domínguez, “se trata de un proyecto sumamente demandado no solo por los vecinos realejeros, sino por muchos amantes del senderismo y la naturaleza que se encuentran con las dificultades y limitaciones de estos accesos por problemas derivados de diversos temporales, una cuestión en la que hemos venido siendo muy insistentes con el Cabildo advirtiendo además de la necesidad de reforzar la base y el entorno inmediato del fortín”.

Como se detalla en el proyecto, se procederá a la rehabilitación del sendero principal que conecta la casona con la playa de Castro, sendero interrumpido y en muy mal estado en la actualidad por el desbordamiento del barranco de La Fajana, así como la consolidación del fortín de San Fernando, cuya estabilidad se está viendo comprometida por la erosión natural de parte de los terrenos en que se asienta.

“Desde la Gerencia Municipal de Urbanismo hemos analizado el proyecto en su detalle y constatado que se han incluido las necesidades transmitidas hace tiempo por esta misma unidad”, detalló el concejal de Urbanismo, Adolfo González. Las principales actuaciones consistirán en la limpieza de la traza, construcción de muros de contención y empedrados, construcción de estructuras de protección y delimitación del sendero, así como el control de la erosión de los márgenes que afectan al mismo, manteniendo su carácter natural.