CANDELARIA

La adjudicataria de la piscina tiene que justificar el uso de los locales

Este cartel se instaló antes de las elecciones del 24M en el solar donde se construirá la piscina. / NORCHI
Este cartel se instaló antes de las elecciones del 24M en el solar donde se construirá la piscina. / NORCHI

La piscina municipal cubierta de Candelaria no será una realidad en dos años, como se anunció por parte del grupo de gobierno justo después de las elecciones municipales del 24 de mayo, tras aprobarse el proyecto definitivo que presentó la empresa adjudicataria (UTE Centro Deportivo Candelaria) ganadora del concurso celebrado unos meses antes, al obtener 73,88 puntos por los 56,16 de Syocsa.

La ejecución de la piscina se ha retrasado entre otras razones por un recurso administrativo que Syocsa presentó contra el concurso y que el Ayuntamiento, según afirmó el concejal Fernando Alduán, ya ha resuelto, aunque la empresa no ha recibido aún ninguna notificación, sin saber si se ha atendido en su totalidad, parcialmente o se ha desestimado.

Lo cierto es que a raíz de ese recurso y de las propias opiniones vertidas en su día por la oposición en el Pleno que aprobó, con los votos de socialistas y nacionalistas, el proyecto, la Oficina Técnica del Ayuntamiento ha solicitado a la empresa adjudicataria que determine que uso le va a dar a los locales que se recogen en el proyecto, “que tipo de negocios van a situar ahí”, señala Fernando Alduán, concejal de Urbanismo, quien recuerda que “el Plan General recoge el terreno donde va la piscina como suelo dotacional y solo se pueden situar en los locales usos que no sean permitidos, por lo que la empresa adjudicataria, que va a ejecutar y gestionar la piscina, tiene que aclarar el destino de los locales”, sin entrar a valorar si el proyecto, como apuntó en su día José Fernando Gómez o Mayca Coello, de Vecinos por Candelaria y Sí se puede, respectivamente, tienen más suelo comercial que deportivo.

Para Syocsa, que no va a renunciar a obtener la concesión, se ha querido hacer “una zona comercial con piscina” y por ese motivo ha recurrido el pliego de condiciones.

Fernando Alduán manifiesta que está a la espera de que la UTE Candelaria aclare los usos que le va a dar a los espacios que no son deportivos (piscinas y gimnasio) para que el proyecto sea visado por la Oficina Técnica y regrese al Pleno municipal para su aprobación definitiva y a partir de ahí empezar a contar el plazo de 16 meses para su ejecución. El anteproyecto ganador del concurso se desarrollará en cinco niveles, con un espacio para aparcamientos, un local comercial relacionado al centro deportivo, la sala principal, donde estará la piscina con tres vasos principales, y una última planta del edificio donde se ubicaría el gimnasio y cinco salas para otras actividades. Todo con un presupuesto de 7.160.000 euros.

La piscina cubierta de Candelaria tiene previsto construirse en un terreno municipal de 5.000 metros cuadrados situado en la rambla de Los Menceyes, que hoy se usa como aparcamiento público provisional.