Agné: “He dado todo por el club”

Con sensaciones confusas, como él mismo advirtió, se presentó Raúl Agné en la sala de prensa del Rodríguez López. La entidad había anunciado horas antes que el aragonés dejaba de entrenar al Tenerife, “el mejor club” en el que ha entrenado un Agné que abandona la Isla “con muchos y buenos amigos”, pero con el “sentimiento de culpabilidad” generado por “no haber sabido sacar lo mejor de esta plantilla”.
“Estoy convencido de que este equipo irá a más. Lo más importante es que he encontrado unas excelentes personas aquí, me llevo muchas amistades porque desde el club me han ayudado mucho. Solo puedo agradecer a todos el trato humano y profesional porque siempre me he sentido valorado, respetado y querido. Eso es lo que me llevo”, señalaba un Agné visiblemente disgustado por la decisión tomada por la directiva y Alfonso Serrano, quien lo acompañaba en la rueda de prensa.

El ya exentrenador blanquiazul reconoció que el mal inicio de temporada fue “una losa muy grande” que comenzó con la goleada de la jornada inaugural en Soria: “Nos hizo daño. Cuando conseguimos sacar la cabeza de ahí ganando a la Llagostera y el Mirandés era el momento. Pienso que el equipo iba mejorando en juego, pero los resultados mandan. Empezamos mal y costó salir de ahí”.
Agné dejó claro tener “las mismas fuerzas” que cuando llegó, explicando que es una persona que “insiste” siempre: “Vine en un momento muy crítico, malo a nivel interno, y me siento partícipe de esa permanencia. Eso me lo llevo. Estoy convencido de que este equipo es como otros 16 de la categoría, quizás hay seis mejores, pero el resto es muy parejo”.

El técnico se mostró “convencido” de que la actual plantilla puede “sacar la situación adelante”, aunque “todo es más complicado” cuando un equipo atraviesa una situación como la que vive en la actualidad el Tenerife: “No es crítica, pero sí es peligrosa. Creo que estos jugadores llevan conviviendo con esta situación y, desde que yo estoy aquí, cuando les ha tocado afrontar el reto más duro siempre han dado la cara. Hay plantilla suficiente, aunque, a veces, las circunstancias, el lugar o la idiosincrasia del sitio a veces te hacen rendir más o menos”.

El aragonés solo tuvo palabras de elogio para su grupo de jugadores, con los que ha tenido una relación “muy buena” en la que existía “un gran respeto profesional” al ser “un grupo muy sano”. “Te apena el tener que irte, pero esto es fútbol profesional. Aquí no se trata de que te dé pena, porque, al final, no nos engañemos: a los entrenadores no los echan los clubes, sino los resultados, y los que juegan son los futbolistas. Solo les he pedido que de una vez por todas se crean que son mejores y que sean más competitivos en los momentos que lo necesiten. Además, les pedí que traten de ayudar al nuevo entrenador, un poquito más, ganando los domingos, porque les irá mejor a ellos, al entrenador y al club”.

En referencia a sus números como técnico, Agné admitió que la realidad “es la que es”, a la vez que reiteró estar “convencido” de que el equipo “ahora juega mejor”, algo que no ha resultado suficiente. Tampoco ha funcionado su intento de que el equipo reaccionara buscando alternativas: “Cuando llevábamos cuatro jornadas decidimos cambiar ordenándonos desde atrás. Desde aquí hasta ahora el equipo ha crecido en juego y ocasiones. El fútbol que siento yo solo lo sé yo y los futbolistas. No se han visto las intenciones reales de lo que hemos querido”.
Por último, cuestionado por si cambiaría alguna decisión tomada, dijo tener la conciencia “muy tranquila” al haberse entregado “en cuerpo y alma” al CD Tenerife: “No diré que soy un canario más, pero aquí hay un aficionado más de por vida al Tenerife. He sentido mucho respeto de la afición, cariño no, porque no he hecho algo importante como para que se me tuviera ese cariño máximo, pero sí un respeto profundo personal y profesional. Eso lo agradezco mucho”.

El club

Por su parte, Alfonso Serrano admitió que en su informé para Miguel Concepción consideró “necesaria” la salida de Raúl Agné. Serrano señaló que el entrenador había explicado “perfectamente” los motivos de su destitución, ligada directamente a los malos resultados conseguidos hasta el momento: “Llevamos dos victorias de 11 partidos. Vemos que el equipo cuando juega bien no gana, cuando juega mal o regular pierde y la dinámica que lleva no es la buena. Debes guiarte por las sensaciones que tienes y lo que transmite el equipo. Era alargar la agonía, por eso tomamos esta decisión para dar un giro”.
Serrano sí quiso dejar claro que la responsabilidad principal no es de Agné: “Por supuesto que hago autocrítica. Siempre digo lo mismo, que es que estamos aquí para que el club esté lo más arriba posible, pero, al final, los que ganan o pierden son los jugadores. Esperamos que den un paso al frente”.