BALONCESTO

Alen Omic: puro carácter

El pívot es el décimo jugador más valorado de la ACB. / DA
El pívot es el décimo jugador más valorado de la ACB. / DA

Más allá de los rebotes y puntos que consigue, Alen Omic destaca por la intensidad y garra que impone en cada una de sus jugadas. “Intento conectar con los aficionados porque son muy importantes para nosotros. Sentirles nos da energía”, señaló el bosnio recientemente. Hoy, seguro, será uno de los hombres a seguir en el Santiago Martín, tras haber necesitado solo cinco jornadas para hacerse un hueco en la Liga Endesa.

Nacido en Bosnia pero con pasaporte de Eslovenia, país en el que se crió, Omic comenzó a jugar en las categorías de base del KK Zlatorog Lasko antes de pasar a formar parte del Olimpia Liubliana, referente cestista esloveno y europeo. Allí llegaría a coincidir con Sasu Salin, firmando en su último curso en Liubliana una media de 11,9 rebotes y 6,9 rebotes en cada encuentro.

Fue entonces cuando el Gran Canaria se cruzó en su camino. Los amarillos buscaban un interior que pudiera cubrir la baja de Walter Tavares a la NBA. El interés amarillo no era nuevo, pues había tratado de firmarlo con anterioridad, pero el acuerdo nunca había cuajado. La temporada pasada, buscando en el mercado, preguntó por Omic, pero acabó fichando a un Aleks Maric que no terminó de funcionar.

“Quiero hacerme un hueco en la Liga Endesa”, dijo a su llegada a Gran Canaria. Y lo ha logrado. Sus 16,2 créditos por encuentro dejan a Omic como el décimo jugador más valorado de toda la competición, siendo, además, el segundo máximo reboteador de toda la Liga Endesa, solo superado por el sorprendente Juancho Hernangómez.

“Omic, desde el primer día, es una persona superabierta, amable y simpática. Desde que llegué ha sido como un hermano, siempre ha tenido un abrazo y una sonrisa para mí. Eso se transmite en la pista y cuando él hace algo para levantar a la afición vas a animarle”, dijo acerca de él Pablo Aguilar porque, más allá de los números, Alen Omic es pieza fundamental dentro del vestuario del Herbalife Gran Canaria.

Su nivel de intensidad, su capacidad para meter a la afición en el encuentro y su derroche de ganas es una de las claves para el gran inicio de año del Herbalife. Él se resta importancia calificándose como “uno más”, además de mantener el mismo discurso después de cada victoria, al creer que “lo importante” es “siempre” el siguiente partido.

En un equipo en el que destaca Pangos, Salin, Newley o Báez, Omic sobresale más allá de los fríos números de las estadísticas al conseguir llevar las sensaciones del Centro Insular de los Deportes al Gran Canaria Arena y eso no es poco.

En una plantilla sin individualidades vigilar de cerca al interior se antoja como fundamental si los de Txus Vidorreta quieren conseguir hoy el primer triunfo de la temporada en Liga Endesa.