sociedad

Canarias vuelve a ser El Dorado

La última patera detectada arribó al sur de Tenerife la noche del lunes, y en ella viajaban 18 personas de origen gambiano. / GERARD ZENOU
La última patera detectada arribó al sur de Tenerife la noche del lunes, y en ella viajaban 18 personas de origen gambiano. / GERARD ZENOU

No hay motivos para preocuparse, hasta que los haya. El repunte en las llegadas al Archipiélago por vía marítima de inmigrantes en situación irregular ha vuelto a situarse en el epicentro de la actualidad informativa, después de que la noche del lunes arribase al sur de Tenerife una patera con 18 personas a bordo. Con esta barquilla son ya siete las que han arribado a Canarias en el último mes y medio, lo que ha hecho que se multipliquen las cifras respecto a los últimos ejercicios.

En concreto, según datos recogidos por este periódico, en 2015 han sido detenidos 633 sin papeles, más del doble de los contabilizados en todo el año pasado, cuando el Ministerio del Interior registró un total de 296 personas. La cifra actual de inmigrantes llegados en patera o cayuco es, además, la más alta desde 2010, aunque todavía está muy lejos de las registradas entre 2005 y 2009, cuando llegaron por vía marítima a Canarias más de 60.000 personas. En este sentido, algunas ONG que trabajan en África y la propia Guardia Civil alertan de una posible reactivación de la “ruta atlántica”, debido a la proliferación de los conflictos bélicos en África Occidental y el grave contexto en el que se encuentran actualmente muchos países de Oriente Próximo. La Delegación del Gobierno en Canarias, sin embargo, prefiere lanzar un mensaje de tranquilidad, y asegura que es normal que lleguen más barquillas en estos meses de otoño, “porque tradicionalmente es la época del año en la que más llegan”. De hecho, las mismas fuentes dejan claro que las 20 barcazas clandestinas detectadas en lo que va de ejercicio son una cantidad “similar” a la de años anteriores. “Siguen siendo cifras que no pueden llevar a la alarma en ningún caso”, insisten desde la Delegación del Gobierno en el Archipiélago.

Una afirmación que suscribe el director de Casa África, Luis Padrón, quien ayer manifestó que la llegada de esta última patera al sur de Tenerife es “un caso excepcional y puntual, no el inicio de una tendencia para el futuro”. Tras la firma de un convenio con el Parlamento regional, Padrón recalcó que “se trata de un caso excepcional y puntual” y “no supone que el fenómeno vivido hace unos años se repita”. Aun así, entre los cuerpos y fuerzas de seguridad existe cierta preocupación por los informes que llegan desde los puntos de origen de las barquillas, como Marruecos, Mauritania o el Sáhara Occidental. Según apuntan al DIARIO distintas fuentes, las barcas son cada vez más grandes y llevan a más personas, y hay evidencias de que decenas de inmigrantes esperan su oportunidad. Por si esto fuera poco, el Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) ubicado en la provincia de Las Palmas lleva más de un año dando problemas, motivo por el cual el Gobierno central acordó en 2014 invertir casi seis millones de euros en modernizar estos radares, básicos en el control de la inmigración ilegal. Esta actualización, no obstante, no estará concluida hasta 2017, lo que podría facilitar la llegada de más barquillas a las Islas.